Chile desactiva minas y niega la agenda del mar En los últimos 20 años, las minas terrestres dejaron 123 víctimas, 75 militares y 48 civiles. En la Región de Tambo Quemado se destruirán 4.400 minas de dos campos minados en el Hito 18.
Pampa Minatawa, una zona delimitada con mallas de alambre de púa y coronada con pequeños carteles que advierten de la existencia de artefactos explosivos, es el remoto lugar andino donde ministros y militares de Chile y Bolivia iniciaron ayer el desminado en la frontera y un proceso de “confianza mutua”, al detonar dos poderosos explosivos terrestres.
Tras la explosión controlada que mitigó el estruendo y la onda expansiva, Jaime Ravinet y Gonzalo Méndez, ministros de Defensa de Chile y Bolivia, se confundieron en un abrazo. Lo mismo hicieron los comandantes en jefe de ambos ejércitos, generales Juan Emilio Cheyre y Marcelo Antezana.
El ministro Méndez subrayó que el acto realza “la confianza mutua” entre los dos países y “da claras señales en sentido de que la paz es posible y que se está consolidando en esta región (...) El desminado abre, por otra parte, denodadas posibilidades para un proceso de integración”.
Los dos ministros, que también cortaron simbólicamente una de las mallas de uno de los campos minados, coincidieron en calificar de “histórico” este paso para revalorizar “la confianza mutua” entre los dos países, que tienen diferencias históricas por la demanda marítima de Bolivia, que perdió su salida al Pacífico en una guerra de finales del siglo XIX.
El Gobierno de Chile prometió eliminar las 4.400 minas que enterró en la zona de Tambo Quemado, ubicadas en dos campos, a la vera de la carretera internacional, hasta diciembre de este año, según anunció ayer el ministro Jaime Ravinet, al inaugurar el proceso de eliminación de estos artefactos explosivos en el marco de la Convención de Ottawa. De ese total, 3.300 son minas antipersonales y 1.100 minas antitanque.
De cumplir esta promesa, a partir de enero del 2006 quedarán 40 campos minados en la frontera boliviana-chilena, sembrados entre 1974 y 1978 durante la dictadura de Augusto Pinochet. El ministro chileno aseguró que todo el territorio fronterizo de su país quedará libre de minas antipersonales y antitanque hasta antes de marzo del 2012, en función del citado tratado. “Queremos que esta ceremonia marque un nuevo rumbo de entendimiento, de comprensión y trabajo conjunto entre ambos países”, agregó Ravinet.
Los dos artefactos de muerte levantaron sendas nubes de polvo al explotar a mediodía del jueves a la altura del fronterizo Hito 18, a unos 5 km del poblado boliviano de Tambo Quemado y a otros tantos de la garita aduanera y migratoria chilena de Chungará.
Los abrazos y sonrisas menudearon esos momentos en que la sensación térmica era bajo cero, pese a un radiante sol apenas empañado por una escasa nubosidad y mientras fuertes ráfagas de viento azotaban los rostros y manos descubiertas de civiles y militares.
Los trabajos de desminado quedaron a cargo de dos cuadrillas del regimiento del Ejército chileno Matucana, que hizo hace poco similar labor en la zona de Chacayuta, en la frontera con Perú.
Dos tipos de minas, una antipersonal y otra antitanque fueron removidas, como demostración, y en presencia de los comandantes Cheyre y Antezana, además de los cónsules generales, de Bolivia en Santiago, Víctor Rico, y de Chile en La Paz, Francisco Pérez Walker.
Un oficial chileno de casi dos metros de estatura, revestido con casi 20 kilos de planchas de acero que le protegían el cuerpo, los brazos y las piernas, activó un detector de metales y extrajo de poco más abajo de la superficie una mina antipersonas, un cilindro de plástico de menos de 10 cm de largo y de 4 cm de circunferencia.
Miles de minas antipersonas han sido enterradas en esta zona a sólo 10 centímetros de profundidad y se activan a sola presión de un cuerpo que pese al menos 7 kilos.
Estos explosivos están diseñados para herir, no para matar, dijo un joven oficial chileno que estará a cargo de la riesgosa labor de desminado.
Las minas antitanques, unos discos de acero de 30 cm de diámetro y 10 de alto que contienen 9 kg de explosivos, capaces de reducir a fierros retorcidos cualquier estructura blindada, también han sido soterradas a 10 cm de la superficie y son sensibles a más de 120 kg de presión.
De hecho, las minas chilenas, que por la constante precipitación pluvial en esta zona se escabullen como topos y cambian permanentemente de ubicación, han dejado en casi tres décadas 123 víctimas mortales: 75 militares y 48 civiles, según datos oficiales chilenos. Entre los civiles se cuenta a 27 chilenos, 15 peruanos y 6 bolivianos. Redacción central-AFP-EFE-ANF
“Queremos que esta ceremonia marque un nuevo rumbo de entendimiento, comprensión y trabajo”, dijo el Ministro de Defensa de Chile.
Los protagonistas
“Retiramos la desconfianza” Gonzalo Méndez, ministro de Defensa de Bolivia. “Deseo poner de manifiesto la satisfacción del Gobierno de Bolivia, de las FFAA y del pueblo. El inicio de estas operaciones resultan de un esfuerzo internacional plasmado en la Convención de Ottawa. Señor ministro, que su Gobierno y las FFAA de Chile estén seguros de que con el retiro de artefactos de muerte podremos todos estar confiados para retirar también la desconfianza, los escollos y marchar hacia un destino compartido que nos señala la razón y también la geografía”.
“Es un paso de confianza mutua” Jaime Ravinet, ministro de Defensa de Chile. “El trabajo de desminado antipersonal significa para nosotros un gran paso de seguridad a las personas que circulan y transitan por nuestras fronteras. Creemos que es un paso de confianza mutua y especialmente aquí, en la región de Tambo Quemado, el desminado de estos dos campos va a permitir construir un complejo aduanero, que va a facilitar el comercio, el tránsito de personas y mercadería entre ambos países”.
Evidencias
CLIMA • Las tareas de desminado se verán perjudicadas debido a las condiciones climatológicas de Tambo Quemado. Un informe del Regimiento Reforzado Número 6 “Matucana” señala que sus efectivos trabajarán a 4.600 metros sobre el nivel del mar, en un terreno donde la temperatura desciende a 20 grados bajo cero y donde las tormentas eléctricas son muy frecuentes.
INVITACIÓN • El Ministerio de Defensa de Chile invitó a las Fuerzas Armadas de Bolivia a formar parte de una comisión binacional para verificar la cantidad de minas terrestres instaladas en la línea fronteriza en la década del 70. Los gobiernos de ambos países informaron sobre cantidades diferentes de minas enterradas en la frontera. Chile contabilizó 22.988 explosivos en 42 campos minados; y Bolivia, más de 196 mil en siete de 15 campos minados.
ACTIVIDADES • En 1999, Chile realizó dos actividades vinculadas al desminado en la frontera con Bolivia. Primero se hizo un levantamiento parcial de 820 minas antipersonales en un sector del campo número 2 de Tambo Quemado y luego se ejecutó tareas de cercado y señalización en la totalidad de los campos minados en la frontera común. Dichas extensiones reciben el mantenimiento correspondiente de parte de ingenieros militares.