Pelechuco pide ser la zona de las alpacas En el municipio del norte de La Paz se cría la mayor cantidad de alpacas del país. Su gente demanda incentivos para un mejor aprovechamiento.
Ciento ochenta mil cabezas de alpaca, criadas a los pies de los nevados del Kantatica, provincia Franz Tamayo del departamento de La Paz, son la razón de vida de aproximadamente 1.050 familias que se dedican a la crianza del camélido. El alcalde de Pelechuco, Daniel Kaman, demanda ahora del Gobierno la declaratoria del municipio como la primera región alpaquera del norte paceño.
Esta declaratoria, según explica, permitirá a las comunidades un mejor aprovechamiento del recurso que habita a más de 4.550 metros sobre el nivel del mar, en el Área Natural de Manejo Integrado de Apolobamba.
En este marco, y con la finalidad de implementar una estrategia de desarrollo, el jueves y el viernes se realizó en Hichocollo la IV Expo Feria Regional y Concurso de Camélidos del Altiplano del norte de La Paz.
El evento permitió el intercambio de experiencias de los ganaderos en el área de innovaciones tecnológicas y difusión de las bondades nutricionales de la carne de camélidos como la llama y la alpaca, hasta ahora poco conocida.
Juan Carlos Gómez, director del Área Natural de Apolobamba, dice que la comunidad tiene sembrada su esperanza de mejorar las condiciones de vida con un aprovechamiento real de todos los recursos que le ofrece el área, entre ellos la alpaca, la vicuña, la flora y el ecoturismo.
Las familias de la región están dedicadas a la explotación sostenible de la alpaca; pero falta trabajar en el mejoramiento de la producción y comercialización de la carne, el cuero y la fibra de los camélidos.
En la Expo Feria, comunarios de Ulla Ulla, Apolobamba, Aguas Blancas y los ayllus de Antaquilla expusieron sus productos y también sus necesidades.
Por ejemplo, Nora Porto, de 45 años, teje desde que tiene uso de razón. Mantillas, guantes, chuspas, ponchos salen de sus manos tal como le enseñó su madre. La venta, a los pocos extranjeros que cada año visitan el municipio de Ulla Ulla, es importante para equilibrar su economía. Ella está consciente de que su futuro y el de sus hijos está en la alpaca.
En el otro extremo se encuentra Julián Ramírez, quien invirtió algunos recursos y, aprovechando la capacitación recibida de parte de los responsables del Programa de Manejo de Vicuña, vende a una empresa de Cochabamba que exporta sus mantillas a los mercados de Europa.
Ambos coinciden en que es precisa una mayor presencia del Estado y, ojalá de la comunidad internacional, en forma de apoyo para mejorar la calidad de sus productos, de manera que sean más competitivos.
René Huanaco y su esposa Tomasa están interesados en el mejoramiento de la calidad del ganado para obtener mejor fibra. Ahora “nuestra fibra es muy apetecida en el Perú, nuestro principal mercado; pero si el Estado nos apoya y nos da condiciones, podríamos vender en Bolivia”.