El ex prefecto de Cochabamba Alfonso Camacho asegura que no recibió ninguna información verbal ni escrita sobre la movilización y actividades del grupo policial cochabambino destinado a Sucre, el 9 de junio. Ese grupo supuestamente iba a impedir el ingreso de los marchistas mineros que de Oruro, Potosí y La Paz se dirigían a la capital de la República, exigiendo la renuncia del presidente del Senado Nacional, Hormando Vaca Díez.
Camacho declaró ayer durante una hora en la Fiscalía del Distrito de Chuquisaca, ante el fiscal Fedor Dorado, dentro del proceso de acumulación de pruebas sobre el caso de la muerte del minero Carlos Coro Mayta, ocurrida el 9 de junio y causado por una bala que no se sabe si fue disparada por la Policía o las Fuerzas Armadas, cuando el Congreso aceptó la renuncia de Carlos Mesa y ungió a Eduardo Rodríguez Veltzé como Primer Mandatario de la República.
El ex prefecto explicó que los policías recibieron “instrucción expresa” del Comando General de la Policía y que sus tareas estaban “circunscritas específicamente a la situación interna” del departamento de Cochabamba, que ese día tenía bloqueados cinco tramos en la ruta hacia Oruro y otros en el antiguo camino que conduce hacia Santa Cruz.
Mañana, la Fiscalía determinará el nuevo cronograma de declaraciones para citar nuevamente al ex presidente Carlos Mesa, al ex ministro de Gobierno Saúl Lara, al presidente de la Cámara Baja Mario Cossío, al ex delegado Jorge Cortez, entre otros. Redacción Sucre