Central encuentra una luz en el túnel El pueblo tarijeño le dio la espalda porque los resultados eran negativos, ahora se hace un cuerpo común para salvar del descenso al elenco chapaco. Las autoridades y dirigentes se ponen de acuerdo para un fondo económico.
Unión Central llegó con bombos y platillos a la Liga en 1998, cuando cumplía 17 años de vida. Mario Castellanos fue el dirigente que presidió al plantel chapaco en su hora más gloriosa.
Ni corto ni perezoso, Castellanos y un grupo de activos dirigentes decidieron conformar un súper equipo, en 1998. Por eso llegaron al país Leonel Liberman, Marcelo Ceballos, Darío Rojas, Daniel Delfino, Mauricio Ramos, entre otras figuras importantes del fútbol nacional.
Al año siguiente estuvieron a un punto de clasificar a la Copa Libertadores. Eran los tiempos de bonanza, que luego, como por arte de magia se esfumaron.
El bolsillo de Castellanos aguantó hasta el año 2000, cuando luego de perder 150.000 dólares, decidió hacerse a un lado de la institución.
A partir de ese año se fueron sucediendo una serie de gestiones, que han sido calificadas de nefastas por los propios tarijeños.
A principios de año se eligió como titular de la entidad a Humberto Zamora, éste no pudo solventar los gastos que demanda el tener un equipo en la Liga. Agobiado por un déficit de cerca de 500.000 dólares, Zamora decidió irse y dejó Central en manos de un comité interinstitucional que manejó los últimos meses.
Este comité conformó una directiva, que en un principio estuvo a cargo de Jorge Lema, quien dejó la misma abruptamente disgustado por una diferencia con algunos jugadores.
A esta altura, los problemas económicos eran insostenibles. Las diversas campañas que se promovieron en Tarija, como la captación de por lo menos dos mil socios, cayeron en saco roto por la apatía de los ciudadanos tarijeños y la falta de motivación de los medios de comunicación.
Cuando parecía que no se encontraba la luz al final del túnel, asumió el cargo el primer vicepresidente, Marco Antonio Navarro. Con este dirigente a la cabeza se gestaron una serie de iniciativas, como el aporte de un boliviano por usuario, en el pago de teléfonos y servicio de agua.
Esta iniciativa no funcionó hasta el momento, de manera que Navarro, Grover España y Raúl Ortega, las cabezas visibles de Central amenacen con renunciar.
A último momento llegó el auxilio de la cooperativa de teléfonos y el agua, también se sumó la cooperativa de gas, quienes junto a la Prefectura aportarán los 17.000 dólares que se requiere para mantener el equipo.
"Tarija va a mantener la plaza por mucho tiempo", se atreve a pronosticar Mario Castellanos.
La entrevista a: [Andrés Tórrez, periodista] “La realidad es que nos quedamos solos”
Andrés Tórrez es uno de los periodistas más destacados de Tarija, y además miembro del comité interinstitucional que maneja a Unión Central. "Hay un problema muy serio", afirma Tórrez, quien ha sufrido en carne propia la apatía de los aficionados tarijeños.
¿Por qué cuesta tanto solucionar los problemas? Pienso que la gente no ha entendido cuál es la realidad de Unión Central. Los dirigentes han alzado las manos, han dado un paso al costado, y han dejado todo en manos de las instituciones cívicas. El comité interinstitucional primero y luego la directiva hicieron la firme promesa de mantener la plaza que tiene Tarija, pero eso no implicaba que nosotros tengamos que apelar a nuestros propios recursos.
¿Tarija corre el riesgo de perder la plaza en la Liga? Así es. No se olvide de que se debe pensar en qué va a pasar en el próximo torneo. Hay una realidad muy amarga, nos quedamos solos, y si no hay solución a la vista, Tarija se va a quedar sin un equipo en la Liga Profesional.
¿Cuál el problema principal? Hubo muchos problemas desde que asumió Jorge Lema Morales, porque un grupo de jugadores se rebeló contra él, ya que hubo falta de cumplimiento de quienes no apoyaron y de los miembros del comité interinstitucional que brillaron por su ausencia.
¿Este es un tema de apatía? El fracaso no es sólo de los dirigentes de Central, sino de toda la dirigencia tarijeña. Es una muestra de que los tarijeños somos incapaces de mantener un club en la Liga. Beni y Sucre están haciendo lo imposible por contar con un equipo en la Liga. O sea que los tarijeños nos vamos a dar un lujo muy grande.
Unión nació en plena plaza Luis de Fuentes
Sus fundadores fueron jóvenes futbolistas. Algunos de los trofeos del plantel tarijeño están hoy en las oficinas del estadio IV Centenario.
Unión Central nació el 8 de abril de 1980 en el centro de la plaza Luis de Fuentes. Un grupo de jóvenes encabezados por Mario Castellanos, Johnny Ortuño, Leonel Piérola, Rogelio Rengel, Jorge Uzqueda y Mirko Romero, entre otros, firmaron el acta de fundación de la institución.
Era un grupo de jóvenes talentosos para el fútbol. Castellanos, por ejemplo, jugaba en el club 15 de Abril de la Primera A.
Motivados por su ansiedad de conformar un equipo que los pueda representar en los torneos, los jóvenes decidieron formar el club y participaron en el torneo de Segunda de Ascenso.
Todos abandonaron sus equipos y se incorporaron a Unión Central. "Unión por la unidad y Central porque lo creamos en el centro de la plaza Luis de Fuentes, así de sencillo", comenta con nostalgia Mario Castellanos.
Luego de cuatro años de lucha, Unión Central ascendió a la Primera A. A partir de ese año, fue permanente animador de los torneos, aunque tuvo que esperar 13 años para lograr en 1997 el ansiado ascenso a la Liga.
El resto es conocido, combinaron altas con bajas en sus participaciones en la Liga, y en este momento luchan por mantener un lugar en el fútbol profesional.
"Nos duele ver a nuestro equipo así, pero es lo mejor que se puede hacer, más no se puede", afirma el actual vicepresidente de la Liga, Castellanos.
"El hincha nos abandonó, pero aun así tenemos una media de tres mil personas por partido, y eso marca la diferencia con Ciclón, que en su última etapa reunía 400 hinchas por encuentro", dice.