Un “olvido” del Papa, quien omitió mencionar a Israel entre los países víctimas del terrorismo durante su último Angelus, ha provocado la ira del gobierno israelí y el primer incidente diplomático del pontificado de Benedicto XVI.
Tras la convocatoria el lunes del nuncio apostólico en Jerusalén a la Cancillería israelí, el Vaticano reaccionó a su vez acusando a Israel de usar un “pretexto” para “deformar” las intenciones del Papa.
El desencadenante de esta polémica fue una frase de Benedicto XVI después del Angelus que celebró el domingo en su lugar de vacaciones en el valle de Aosta (Alpes italianos). El Papa condenó “los atentados terroristas execrables” que golpearon a “varios países, entre ellos Egipto, Turquía, Irak, Gran Bretaña”, pero no citó a Israel, blanco frecuente de atentados suicidas. El último provocó la muerte de cinco israelíes el 12 de julio en Netanya.
La cancillería israelí no se contentó con publicar el lunes un comunicado para lamentar el olvido que, según él, podría “reforzar a los extremistas opuestos a la paz y debilita a los (palestinos) moderados”, sino que también convocó al nuncio apostólico, monseñor Pietro Sambi.
El Vaticano expresó su sorpresa ante semejante reacción, que consideró desproporcionada. “Es sorprendente que se haya querido utilizar así un pretexto para deformar la intención del Santo Padre”, declaró la noche del lunes el portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro Valls.
Precisó que el Papa se refería explícitamente en sus declaraciones a los atentados “de estos últimos días”, dando a entender así que el de Netanya era demasiado viejo para un Angelus que se refiere a los acontecimientos de la semana en curso.
“Es evidente que el grave atentado de Netanya, al que se refiere la parte israelí, entra en la condena general y sin reservas del terrorismo”, agregó el portavoz vaticano en un comunicado. Ciudad del Vaticano, AFP