Una educación de calidad debe caracterizarse por una búsqueda incansable en la mejora de la educación intercultural bilingüe, puesto que el ser educado en lengua materna es un derecho universal que no se puede transgredir. Si consideramos que Bolivia es un país con alta población indígena, entonces la prioridad es formar educadores bilingües que conviertan la educación rural en un verdadero escenario donde no sólo se respeten las costumbres, la cultura y las raíces históricas de la población sino que a partir de ello se formulen nuevas propuestas mediante las cuales quienes se educan puedan gestionar su desarrollo.
Si bien es cierto que Bolivia es uno de los países de América Latina que mayor énfasis le da a este aspecto, se debe asegurar que las condiciones socioeconómicas en las que se brinda el servicio educativo son lo suficientemente mínimas como para vislumbrar una mejora en la calidad de vida de los beneficiarios.
En diversos países existen programas de educación bilingüe que usan las tecnologías de la información para lograr su cometido. Además cuentan con buena infraestructura y docentes calificados. Sin embargo, las mejores experiencias en ese sentido son obtenidas cuando existe un trabajo coordinado entre todos los actores sociales: padres de familia, docentes, directivos, alumnos, comunidad, autoridades locales y Gobierno central. Asimismo, estos programas de educación bilingüe deben combinarse con otras iniciativas sociales que disminuyan los efectos de una educación deficiente por causa de la pobreza y el desempleo. Sólo así tendrá sentido un crecimiento económico que fomente la cohesión social, como se precisó en un reciente estudio de la Corporación Andina de Fomento.
Otro reto a plantear es aquel que permita fortalecer la formación de los futuros educadores desde las universidades, institutos y escuelas rurales normales. Formación entendida en términos académicos y humanos. Pero también con una alta dosis de formación cultural y dominio de lenguas nativas. Una educación bilingüe de calidad debe permitir que disminuyan las brechas de inequidad social que tienden a desestabilizar el ambiente boliviano.
Hay que pensar nuevas formas de evitar los desplazamientos internos por causa de una precaria educación bilingüe. Un boliviano indígena que hable quechua o aymara no debe sentirse relegado ni mucho menos inhibido para ejercer su derecho a una educación que lo forme como un buen ciudadano capaz de construir una Bolivia, más justa, pacífica y democrática; donde todos puedan aportar con madurez a profundizar y fortalecer los vínculos interculturales.
Unesco hace continuamente esfuerzos para que la educación bilingüe sea incluida en las políticas educativas de los países, sobre todo aquéllos con mayor diversidad cultural como Bolivia. Por ejemplo, cuenta con el proyecto “Sistemas de conocimiento indígena y local en una sociedad global” (Local and Indigenous Knowledge Systems in a Global Society) que tiene como objeto fortalecer los procesos de cambio cultural, ecológico y social en la comunidad local. Asimismo pretende conectar el conocimiento científico e indígena dentro de un contexto exploratorio de la diversidad cultural.
No perdamos tiempo en nuestros problemas. Miremos más bien las oportunidades que nos brinda nuestro contexto cultural diverso para promover una educación bilingüe de calidad, que pueda revertir la brecha entre la escuela urbana y la rural, tanto de la pública como de la privada.
Otra Bolivia es posible
La última década, distintos movimientos sociales emergentes están planteando un proyecto alternativo de país y de sociedad para fundar otra Bolivia equitativa y democrática ante la crisis del Estado y del modelo económico neoliberal.
Fidel, el dinosaurio
Fidel Castro cumplió 79 años el sábado pasado y de ellos más de 46 años en el poder. Odiado por muchos y amado por sus seguidores, es el hombre que más tiempo ha gobernado en América
Desarrollo sostenible y desarrollo local
Cuando hablamos de desarrollo, lo hacemos bajo el entendido de que éste implica satisfacer las necesidades tanto materiales como espirituales del ser humano y de su comunidad, con justicia social y en armonía con la naturaleza.
Bolivianización de los estados financieros
En materia contable el ajuste por inflación se refiere a la presentación de estados financieros a moneda constante. Esto quiere decir en palabras muy sencillas, que los estados financieros deben incluir el efecto de la inflación —variación del nivel general de precios— en sus saldos.