Movimientos sociales afines y opositores al gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva preparan protestas contra la corrupción, mientras partidos de centro y derecha evalúan desde un posible juicio político contra el Presidente.
La primera protesta tendrá lugar hoy en Brasilia y ha sido convocada por la Unión Nacional de Estudiantes, el Movimiento Sin Tierra, la Central Única de Trabajadores y la Coordinación de Movimientos Sociales.
Estas organizaciones no gubernamentales han manifestado ya su respaldo a Lula y han decidido salir a la calle para expresar su solidaridad, pero también para exigir que se llegue al fondo de todas las denuncias de corrupción.
Los escándalos tienen en el ojo del huracán al Partido de los Trabajadores (PT), acusado de sobornar parlamentarios, obtener créditos en forma fraudulenta, financiar ilegalmente campañas y mantener una "contabilidad paralela" a espaldas de autoridades electorales y fiscales.
Las acusaciones han alcanzado tangencialmente al propio Lula, después de que se pusiera en duda el origen del dinero usado en la campaña que le llevó al poder en 2002. Brasilia, EFE