Veintidós personas murieron ayer en una serie de ataques en Irak, incluyendo un camionero turco víctima de un atentado con una "vaca-bomba", mientras que 32 resultaron heridas en Bagdad, 15 de ellas en un atentado suicida.
"El cadáver de una vaca cargado con explosivos estalló en la región de Dujail, 40 km al norte de Bagdad, al paso de un convoy de camiones, destruyendo uno de los vehículos y matando a su chofer turco", informó un comandante del ejército iraquí, Mohammad Chadidi.
Los ataques con "perros-bomba" o con cadáveres de animales son frecuentes en la región rebelde situada al norte de Bagdad.
Dos guardaespaldas del vicepresidente chiíta Abel Abdel Mehdi murieron en un atentado 120 km al norte de Bagdad, cuando escoltaban a familiares del Mandatario que resultaron ilesos, según una fuente oficial. En la mañana, tres soldados murieron en un ataque contra un puesto de control al norte de Bagdad.
Por otra parte, un miembro del Consejo Municipal de Al Khaliss (20 km al norte de Baaquba), Mohammad Hussein, y su chofer, fueron asesinados a balazos cuando viajaban en su coche, señaló una fuente militar.
En Bagdad, un kamikaze que según la Policía llevaba un cinturón explosivo, embistió con su motocicleta a un grupo de civiles que observaban cómo un camarógrafo del canal de televisión Al Hurra, financiado por Estados Unidos, entrevistaba a policías cerca de un restaurante en el barrio comercial de Kerrada. La explosión dejó 15 heridos. Bagdad, AFP