Cinco hombres y una mujer, que se dedicaban a falsificar documentos para extranjeros a quienes “convertían” en bolivianos, fueron capturados por agentes de Interpol al mando del coronel Eloy Coro. Todo comenzó con la detención de ecuatoriano Juan Carlos Gordillo Novoa, quien pretendía viajar a España con un pasaporte de boliviano a nombre de Juan Carlos Rocha Ramírez.
El extranjero confesó que quien le había hecho los trámites era Rubén Condori Hurtado, que era el encargado de reclutar a los clientes, especialmente peruanos y ecuatorianos, luego alojarlos en su casa y ponerlos en contacto con Humberto Hurtado, actualmente prófugo.
Hurtado elaboraba el certificado falso de nacimiento y lo contactaba con Luis Fernando Bernal Medina, encargado de elaborar la cédula de identidad falsificada con la ayuda de Luis Áñez, (prófugo), responsable de obtener el cartón para el carnet de identidad. “Se trata de una banda que ha venido operando desde hace tiempo”, dijo Coro. Santa Cruz, El Nuevo Día