Un avión cae con 160 vidas a bordo La aeronave de West Caribbean tenía problemas en sus dos motores y cayó a tierra a unos 2.100 metros por minuto. Los 152 pasajeros, todos franceses, habían pasado una semana de vacación en Panamá.
Un avión colombiano con 160 personas a bordo (152 pasajeros, todos franceses, y ocho tripulantes) se estrelló la madrugada de ayer en la Sierra de Perijá, cerca de la boscosa y poco poblada frontera colombo-venezolana y no hubo sobrevivientes, informaron autoridades de Caracas y Bogotá.
El avión, un MD-82 de la compañía colombiana West Caribbean que volaba de Panamá a la isla francesa de Martinica, tuvo fallas en sus motores y se estrelló antes de poder realizar un aterrizaje de emergencia.
La asesora jurídica de la aerolínea, Carolina Madrid, informó que un pasajero también de nacionalidad francesa se salvó de morir porque no abordó la nave.
Pobladores de la zona en la que se estrelló el birreactor indicaron que los cuerpos de los 160 ocupantes están esparcidos por el lugar. El área del siniestro ha sido cercada por los militares y no se permite el paso a personas ajenas a las tareas de rescate, en las que participan también bomberos y socorristas.
Las víctimas, ciudadanos franceses de Martinica, entre ellos un niño, volvían de una semana de vacaciones en Panamá, dijo una representante de la agencia de viajes que había contratado el vuelo hacia Fort de France, en Martinica, territorio francés de ultramar.
El ministro del Interior de Venezuela, Jesse Chacón, explicó que la ruta que cubría la aeronave es habitual que pase sobre territorio venezolano, para lo cual la tripulación pidió autorización.
"A las 3.15 de la mañana (local), en la primera comunicación, el piloto solicitó bajar el nivel de altura fijado porque tenía problemas en un motor. Luego hubo otro reporte de la cabina en el que manifestaba que tenía problemas en el segundo motor, y después se precipitó a tierra", señaló.
Anotó que el piloto había pedido permiso para aterrizar en el aeropuerto de Maracaibo. “El avión comenzó a descender a razón de 7.000 pies por minuto (más de 2.100 metros por minuto), y se estrelló", añadió Chacón.
Residentes de la población de Machiques, a 10 km del lugar del siniestro, dijeron haber oído una explosión que se supone fue causada por la nave al caer a tierra.
Éste es el segundo accidente mortal en cinco meses de West Caribbean. En marzo un biturbohélice Let-410 tuvo problemas en el despegue en la isla Providencia y chocó contra una montaña, Murieron los dos tripulantes y seis de los 12 pasajeros. La aerolínea había suspendido por una semana sus vuelos en julio para realizar tareas de mantenimiento en su flota, informó una fuente de aeronáutica civil de Colombia.
"Ellos tenían que someter sus aviones a mantenimiento. Digamos que no fue una orden expresa de la Aeronáutica Civil sino de la (constructora) Boeing y por eso durante una semana suspendieron sus vuelos", dijo un vocero de Aeronáutica Civil.
Según la fuente, la pesquisa del accidente de marzo sigue en curso. En Bogotá el coronel Carlos Montealegre, director de la Aeronáutica Civil de Colombia, aseguró que no hay sobrevivientes entre los ocupantes del birreactor, con capacidad para 155 pasajeros, tres pilotos y mecánico, y cinco auxiliares de vuelo.
"Los bomberos atendieron el accidente momentos después de ocurrido y pudieron confirmar que no hay sobrevivientes", concluyó Montealegre.
Rivero dijo que en la zona del desastre se encuentran efectivos que tomarán las huellas de las víctimas para su posterior identificación. Señaló que hay centenares de personas trabajando en el sitio, entre rescatistas venezolanos y colombianos, bomberos y policías de investigación. Los cadáveres empezaron a ser llevados en helicóptero a la Universidad de Zulia de Maracaibo, capital del estado, situada a unos 130 km al suroeste del lugar del siniestro.
El accidente del avión colombiano sobrevino tres días después de la tragedia de un Boeing 737 de la aerolínea chipriota Helios, cerca de Atenas, que dejó 121 muertos. Caracas, AFP-EFE-DPA