Israel empieza el desalojo forzoso de las 21 colonias Arrancó la segunda etapa del Plan de Desconexión de los asentamientos en la franja de Gaza. Militares y policías recibieron la orden para evacuar las casas, pero sin violencia.
TRASLADO • Soldados israelíes ayudan a trasladar los bienes de una familia de colonos en Neve Dekalim.
La segunda fase del Plan de Desconexión o evacuación forzosa de unos 4.000 colonos que quedan en la franja de Gaza (territorio palestino) ha empezado oficialmente a las 00.00 hora local de este miércoles (21.00 GMT; 17.00 hora boliviana de martes).
El plan supone el desalojo en total de unos 8.000 colonos de 21 asentamientos en la franja de Gaza, tras 38 años de ocupación. Esa iniciativa es considerada por la comunidad internacional como un paso hacia la búsqueda de paz en la región. Los palestinos desean que sea el inicio de la creación de un Estado palestino.
Unos mil soldados han entrado ya en el asentamiento de Neve Dekalim, el más importante del bloque de asentamientos de Gush Kativ y baluarte de la resistencia de los colonos, que habían empezado a quemar neumáticos en las carreteras de la localidad.
Soldados en grupos de 20 patrullaban la localidad, mientras los colonos les increpaban.
El jefe del Ejército, Dan Harel, anunciaba la tarde de ayer que los soldados no usarán la fuerza física en esta fase del plan.
El máximo responsable del Ejército aludió a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y dijo en tono elogioso que trabajan “conjuntamente y coordinadamente con los palestinos y salvo tres casos de terrorismo, tiros con armas ligeras y artefactos explosivos, no se han registrado incidentes desde que comenzó la desconexión de las colonias”.
Más de 80 familias habían abandonado ya Neve Dekalim, informaban fuentes militares que añadían que el asentamiento “puede ser evacuado en 24 horas”. Casi la mitad de los colonos de la franja de Gaza ya han salido en el segundo día del Plan de Desconexión, informó Eival Giladi, uno de los oficiales responsables del Plan de Desconexión.
“El plan va como estaba previsto. Casi el 50 por ciento de los residentes se han ido”, dijo Giladi a los periodistas. El Ejército israelí espera finalizar la evacuación de la franja de Gaza en 10 días, pese a la férrea oposición que muestran los colonos y miles de infiltrados en ese territorio.
Los colonos del asentamiento de Netzarim, convertido en bastión de la resistencia, esperaban ser desalojados por la fuerza, mientras en otras colonias (Gan Or y Peat Sade) varios judíos han decidido quemar sus casas después de abandonarlas.
Los rabinos aconsejaban dejarse llevar y rasgarse después las vestiduras en señal de duelo, pero fuentes policiales explicaron que se espera resistencia activa por parte de una minoría de colonos, apoyados por los “anaranjados” como ha ocurrido ayer en Neve Dekalim. Los colonos habían tratado de frenar el avance de los policías, intentando empujar con sus cuerpos en dirección contraria, pero en vano.
Unos 200 jóvenes “anaranjados” se enfrentaron con policías tras incendiar dos contenedores y los agentes los alejaron lanzando agua a presión para evitar que aquéllos pincharan los neumáticos de los camiones de mudanza. Netzarim y Neve Dekalim (Gaza), EFE
Soldados robaban a colonos
Dos soldados del Ejército israelí fueron sorprendidos ayer cuando saqueaban las casas deshabitadas en el asentamiento de Peat Sade, en Gush Katif, al sur de la franja de Gaza.
Se trata de la tercera vez, en esta semana, que soldados del Ejército israelí han sido descubiertos cuando se llevaban los objetos en diversas residencias del asentamiento.
Los soldados robaban piezas de cubertería de plata de una casa cuando una soldado les sorprendió e informó de lo ocurrido a un comandante que inmediatamente convocó a los sospechosos y les sometió a un interrogatorio. Según fuentes del Ejército, los militares admitieron su culpabilidad. Este incidente sigue a otro en el que dos soldados de la brigada de Givati fueron sorprendidos el domingo por la noche mientras sustraían los electrodomésticos de las casas ya vacías de Peat Sade.
Los colonos que ya se habían marchado de sus casas volvieron a ellas para trasladar sus últimas pertenencias cuando observaron que las cerraduras de sus hogares habían sido forzadas. A los soldados se les acusará con cargos de hurto. Jerusalén, EFE