Un nuevo gabinete ministerial, presidido por el hasta ayer ministro de Economía, Pedro Pablo Kuczynski, tomó posesión, con lo que se superó la crisis que vivía Perú desde el jueves pasado.
El de Kuczynski será tal vez el último gabinete del presidente Alejandro Toledo, pues el nuevo presidente del Consejo de Ministros anticipó que aspira a quedarse en el cargo hasta el final del mandato, el 28 de julio próximo.
Nueve titulares de cartera fueron ratificados, mientras que en otras seis carteras se verán nuevos rostros. La crisis estalló cuando Toledo designó como ministro canciller a su principal aliado político, Fernando Olivera, lo que motivó el disgusto del presidente del Consejo de Ministros, Carlos Ferrero, quien presentó su renuncia irrevocable.
Por disposiciones legales, la dimisión de Ferrero obligó a todos los ministros a poner sus cargos a disposición. Para solucionar el problema, Toledo debió dejar de lado la pretensión de tener en el gabinete a su aliado. Empero, Olivera no quedó tan mal como preveían sus adversarios, pues Kuczynski —un economista liberal de 66 años— es un buen amigo suyo, lo que podría traducirse en una continuidad de su influencia política.
La realización de unos comicios transparentes y la continuidad del modelo de disciplina fiscal en un año de agitación electoral en el Perú serán las tareas principales del nuevo gabinete, pues no se esperan grandes cambios de un Gobierno que llegó con gran impopularidad a su último año. Lima, DPA
Movimiento de fichas
Reacciones • La designación de Kuczynski fue recibida con entusiasmo por la derecha, con tranquilidad por los de centro y con malestar por la izquierda.
Canciller • Óscar Maúrtua de Romaña, de 58 años, reemplaza a Fernando Olivera en la Cancillería. Anteriormente fue embajador en La Paz y Quito.