La justicia peruana sentó ayer en el banquillo de los acusados al ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos, varios ex jefes militares y los integrantes del grupo paramilitar Colina por la muerte de 35 personas.
La primera Sala Penal Especial de la Corte Superior de Lima dio inicio al llamado "megajuicio" contra 57 personas por varias masacres cometidas a comienzos del gobierno del presidente Alberto Fujimori (1990-2000), en plena guerra contra la subversión.
Montesinos y el ex comandante general del Ejército Nicolás Hermoza se enfrentan a 35 años de prisión por haber supuestamente promovido la creación del Grupo Colina, considerado un "escuadrón de la muerte". La acusación contra el grupo Colina incluye los delitos de homicidio calificado, lesiones graves, desaparición forzada y tortura.
En un intento por retrasar el inicio del juicio, los abogados de los procesados presentaron ayer diversos recursos que solicitaban la suspensión del proceso.
Los distintos hechos que se juzgan se concentran en un solo proceso por el secuestro y desaparición de nueve habitantes del distrito del Santa; del periodista Pedro Yauri; de un profesor y nueve estudiantes de la Universidad La Cantuta, y la masacre de otras 15 personas en Barrios Altos. Todos estos crímenes ocurrieron entre 1991 y 1992, y supusieron en total la muerte de 35 personas, entre ellas varios niños.
De hecho, la petición de extradición de Fujimori, quien renunció a su cargo en 2000, cuando se encontraba en Japón, se basa en los casos de La Cantuta y Barrios Altos. En estos casos, la justicia militar peruana condenó a los integrantes del grupo Colina ante la presión social, aunque posteriormente, en 1995, Fujimori los amnistió.
Según las investigaciones, el "escuadrón de la muerte" actuó con el fin de eliminar a supuestos miembros de la banda armada Sendero Luminoso en los años en que la violencia terrorista llegó a su punto álgido.
En las inmediaciones de la Base Naval del Callao, donde comenzó la audiencia, familiares de las víctimas y grupos de derechos humanos exigieron justicia.
"El escuadrón de la muerte" se formó en 1991 bajo el patrocinio del ex asesor Montesinos y con el capitán Santiago Martín Rivas como su jefe operativo.
El procurador anticorrupción, Antonio Maldonado, dijo que éste "es el caso más emblemático, esperamos la sanción para los creadores y agentes instrumentales, porque nunca se ha sancionado de modo eficaz a un grupo paramilitar en el país". Lima, EFE