El escándalo de corrupción en Brasil, que ahora salpica al ministro de Hacienda, Antonio Palocci, puede causar cambios de nombres pero no de la política económica, advirtieron ayer asesores del presidente Lula da Silva.
Palocci era hasta el viernes uno de los pocos bastiones del actual Gobierno que no había sido alcanzado por las denuncias de corrupción que en junio detonaron la peor crisis política del país desde la que en 1992 hechos similares provocaran la renuncia del presidente Collor de Melo.
El ministro fue acusado por un ex asesor suyo de recibir comisiones de empresas particulares entre el 2001 y 2002, durante su segundo mandato como alcalde de Ribeirao Preto, a 319 kilómetros de la ciudad de Sao Paulo.
Palocci, que renunció a la Alcaldía para conducir la economía del país, fue acusado ante el Ministerio Público por el abogado Rogerio Buratti de recibir mensualmente 50.000 reales (unos 20.400 dólares) de empresas de recogida de basuras y de transferir las sumas al Partido de los Trabajadores (PT), que abandera Lula.
El ministro es el responsable de un diseño exitoso de expansión que este año puede llevar al país a un crecimiento superior al 3,4 por ciento inicialmente previsto. Por esto, puede que Lula lo mantenga en el gabinete. Brasilia, EFE
Problemas
Antecedentes • Varios asesores y miembros del gobierno de Lula o colaboradores del Partido de los Trabajadores han sido acusados de actos de corrupción durante los últimos meses.
Un nuevo caso • Antonio Palocci, ministro de Hacienda, fue acusado por un ex asesor de recibir comisiones de empresas privadas cuando era alcalde de un lugar llamado Ribeirao Preto.