La navecilla azul que llamamos tierra está más enredada que nunca en la historia... hambre y riqueza, seguridad y terrorismo. ¿Cómo llegamos a esta demencia planetaria?
Hace unos diez mil años, la nave fue “tomada” por una especie animal de la familia de los primates, la cual había desarrollado como estrategia de sobrevivencia el ingenio y la extensión de sus manos en armas y herramientas. Lo que ocurrió al mismo tiempo en los viejos continentes y en América, fue dramático y sólo comparable con algunos casos excepcionales de los insectos. El “mono desnudo” se las ingenió para producir y almacenar sus propios alimentos, y al hacerlo, desencadenó el proceso de crecimiento sin equidad que nos trae a la Bolivia de septiembre del 2005.
No importa si crecemos al tres o cinco por ciento, los que no subimos al tren del desarrollo y corremos o gateamos para alcanzarlo, cada día estamos más lejos de él. Cuarenta años nos tomó gastarnos casi quinientos mil millones de dólares —que debemos todavía— mientras la pobreza porcentual sigue siendo la misma en toda la región (excepto Chile) y la masa de pobres continúa creciendo.
Los perdones de deuda o las Metas del Milenio, por altruistas que parezcan, pretenden eufemísticamente “ameliorate” la pobreza mientras la brecha entre los ricos defensivos (mi ich alemán) y de los pobres agresivos (mi ser colombiano) se ahonda. Los países ricos en su euforia consumista acaban con el balance ambiental y nos condenan a lo mismo: a tumbar bosques y depredar suelos para sobrevivir. ¡Hemos comenzado a matarnos a ciegas, ya que no hay propuestas prácticas para superar la pobreza de esta mitad del mundo sin futuro!
Los esquemas innovadores parecen ser invisibles a los estrategas del mundo desarrollado. Un ejemplo entre cien: por casi 15 años, he estado cerca de Coopeagropal (ver internet). Este es el caso de unas tierras invadidas, producto de un conflicto entre el Estado costarricense y una mala inversión. En vez de perseguirlos, el Gobierno decidió apoyar a 450 campesinos invasores de unas 5.700 hectáreas, con esta estrategia: a) Legalización de la tenencia. b) Vocación de la tierra. c) El producto: “Palma africana” y una planta de aceite con un socio que diera entrada al mercado europeo (el Commonwealth Dev. Co.) d) capacitación organizacional y compromiso colectivo. e) Garantía de primer grado del gobierno ante el BID para un crédito productivo de 33 millones de dólares. f) El socio estratégico aportó el 51por ciento de la planta y los productores el 49 por ciento mediante créditos locales garantizados por sus fincas, para un total de 51 millones de dólares. Cada familia genera hoy, riqueza por 46.000 dólares anuales, vende toda su producción y se apropia del 49 por ciento del valor agregado de un aceite “europeo”. Cien de éstos son dos mil millones de dólares anuales bien repartidos.
*Jorge Zapp es consultor internacional.
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