El saliente cónsul general de Bolivia en Santiago, Víctor Rico, estimó ayer que en el 2006, con los nuevos gobiernos que habrá en Chile y en su país, se solucione la falta de un acceso marítimo que sufre la nación andina.
En un encuentro con la prensa extranjera, Rico, que dimitió al cargo para trabajar junto al secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, consideró el tema marítimo como “el punto neurálgico” de las relaciones entre su país y Chile.
Según el cónsul, aunque en los últimos meses la agenda bilateral “ha tenido un avance de un 85%”, en el restante 15% “se encuentra el punto neurálgico”, que es el tema de una salida al Pacífico. “No tengo dudas de que más temprano que tarde, Bolivia y Chile llegarán a un entendimiento”. Santiago, EFE