El paso del huracán Katrina por EEUU sumió en una crisis a la primera potencia mundial, que recibe múltiples ofertas de ayuda, tanto de sus aliados poderosos como de países menos pudientes que intentan más un gesto que una ayuda efectiva.
Desde ofrecimientos de barcos y aviones, víveres o personal de protección civil, hasta una modesta pero muy simbólica donación de 25.000 dólares de Sri Lanka, país que fuera devastado por un tsunami en diciembre del año pasado, países del mundo entero intentan colaborar.
Los ofrecimientos llegan luego de que Estados Unidos, el país que más dinero dona, señalara que está abierto a asistencia externa, a pesar de no hacer un pedido específico de ayuda.
“Les daremos todo lo que pidan, desde reservas de petróleo hasta cualquier otra cosa que necesiten”, declaró Javier Solana, alto representante para la Política Exterior de la UE, en Gales.
La Agencia Internacional de Energía (AIEA) confirmó ayer que sus 26 países miembros llevarán adelante una “acción colectiva” para utilizar dos millones de barriles de crudo por día de sus reservas estratégicas durante 30 días, para enfrentar las consecuencias del huracán.
Individualmente, los principales aliados de EEUU y otros países también se movilizan. El Gobierno de Bolivia —que ayer no tenía reportes de fallecidos, heridos o damnificados bolivianos— hizo llegar su solidaridad a la Casa Blanca. París, AFP