Un viaje de 2 y 3 días culmina en una fiesta Los pocos vinieron por avión, la mayoría lo hizo por tierra. Un millar de ecuatorianos celebró ayer el triunfo en Miraflores.
La fiesta fue ecuatoriana antes, durante y al final del partido. Los visitantes se abrazaron, besaron y dieron rienda suelta a su emoción saltando y gritando y con el repetitivo grito de “Ecuador, Ecuador, Ecuador...”.
Cerca de un millar de aficionados ecuatorianos llegó a La Paz para ver el partido de ayer. Unos, los que tienen mayores recursos, como es el caso del empresario César Fernández, lo hicieron en un vuelo Charter que contrataron especialmente y que ayer aterrizó en El Alto.
Otros, los de menos recursos, se lanzaron a la aventura de trasladarse por tierra. Llegaron literalmente molidos por el viaje, pero ayer saltaron a rabiar. Luego, el festejo se trasladó a algunos pubs del centro de la ciudad.
Los hinchas se apostaron en el sector de preferencia, extendieron una bandera gigante y procedieron a alentar a su equipo.
Al grito de “sí se puede, sí se puede”, comenzaron la tarea de alentar a su equipo. Luego cantaron “qué se pone Ecuador, qué se pone Ecuador”. Y para finalizar, cerraron con broche de oro: “nos vamos al Mundial, nos vamos al Mundial”.
“Valió la pena, aunque no me gustó el partido. Está claro que por el sector derecho nos hicieron mucho daño. Lo importante es que se ganó y estamos cada vez más cerca del Mundial”, dijo Erwin Zapata, quien vino de Quito a pesar de su ajetreado trabajo en el comercio de calzados.
Otro hincha, Sebastián García, vino de Machala y se mostró eufórico al final. “Estoy alegre, fue un partido difícil y sufrido. Me vine por tierra, pasé por todo Perú y entré por Desaguadero. Viajé tres días por tierra, valió la pena, estoy muy emocionado”.
Luego de que terminó el partido, permanecieron en las graderías cerca a media hora, aún saltando y festejando el triunfo.
Pelotazos
Desacertado • El árbitro argentino Héctor Baldassi cumplió una labor irregular. Fue muy complaciente con el juego brusco de los visitantes, al punto de no expulsar al lateral Néicer Reascos, quien cometió una dura falta contra el volante Wálter Flores.
Respetuosos • Una vez más el poco público boliviano que observó el partido ayer dio otra muestra de educación, cuando con un respetuoso silencio escuchó el himno ecuatoriano y luego cantó el Himno Nacional con bastante patriotismo.
Reproches • Varios aficionados y ciudadanos comunes expresaron su disconformidad con la directiva de la Federación Boliviana de Fútbol por haber mantenido los elevados precios para el partido de ayer, evitando de esa manera una mejor asistencia.
Flores sufre de una distensión de ligamentos
La patada alevosa de Neicer Reascos dejó mal al volante orureño Wálter Flores, quien tendrá varios meses de ausencia por lesión. El médico Víctor Hugo Méndez confirmó que el jugador padece de una distensión de ligamento medial de la rodilla derecha, de grado tres.
Flores, presintiendo la gravedad de la lesión, se paró y recriminó duramente a Reascos. Luego, no pudo aguantar el dolor y se tiró al piso, donde recibió la atención del médico Méndez.
El galeno ha previsto realizarle una resonancia magnética este lunes, para determinar cuáles serán los pasos a seguir. De momento, la parte lesionada está inmovilizada y al jugador se le suministró analgésicos, debido al dolor.
El jefe de prensa de la FBF, bastante escueto, dijo que en este momento no se sabe cuántos meses de ausencia tendrá el jugador. “Una valoración en ese sentido se verá el lunes, con los resultados en la mano”, dijo Javier Silva. Los jugadores del seleccionado, luego de cenar ayer, se trasladaron a sus distritos por la noche. Los futbolistas no hablaron al final del partido. Realizaron un pacto en el camarín, donde se decidió no dar ninguna declaración a los diferentes medios. En horas de la noche la situación no cambió. Los jugadores sólo dialogaron entre ellos, con el semblante muy serio.
Bolivia jugó sin alma (Calificación del 1 al 7)
4 Carlos Arias • En los dos goles fue sorprendido. No supo salir y tampoco entregó el balón con precisión. Tuvo discreta actuación.
4 Daner Pachi • Fue un esclavo del puesto. Se proyectó muy poco. Dio un pase-gol a Botero. En el complemento salió golpeado.
3 Doile Vaca • Al inicio se mostró atolondrado, anotó un gol y adquirió confianza, pero en el tanto ecuatoriano se quedó
5 Ronald Raldes • Aportó con su experiencia y jerarquía. Se dedicó a marcar a Delgado y corrigió los errores del lento Jáuregui.
3 Sergio Jáuregui • Muy limitado y ortodoxo en la marca. Fue al físico y estuvo lento. Dio la impresión de estar de vacaciones.
2 Lorgio Álvarez • Falto de fútbol y sobre todo de actitud. Estuvo horroroso en los pases. Sin reflejos. Una actuación decepcionante.
6 Wálter Flores • El de mayor ímpetu y lucha. Fue un hombre de presa en la marca y se proyectó. Al final salió lesionado.
4 Gonzalo Galindo • No estuvo con las luces prendidas. Es exageradamente zurdo. Luego jugó como lateral y desorientado.
4 Alejandro Gómez • Al inicio fue batallador, porque se esmeró en la marca, pero paulatinamente se conformó y bajó los brazos.
3 Limberg Méndez • Al inicio estuvo sin apoyo y corrió sin sentido, nunca funcionó con Botero. Le costó encontrar el norte del partido.
2 Joaquín Botero • Estuvo desconocido. No entró en el partido. Fue voluntarioso, pero se distrajo en la marca y tuvo un grueso error.
4 Joselito Vaca • Le dio algo de claridad en el medio campo, pero le faltó la compañía de Pachi. Al final pasó desapercibido.
4 Líder Paz • Inexplicablemente no ingresó desde el inicio del cotejo. Buscó, corrió y atacó, pero le faltó compañía.
4 Juan Carlos Arce • El atacante, pese a jugar como lateral, le dio dinámica a la ofensiva nacional. Le faltó mayor tiempo de juego.
La columna
Bolivia sufre una vez más el mal de ojo
Ernesto Murillo periodista La Razón
Cada vez que el equipo nacional debe enfrentar a Ecuador llega desarmado, sin posibilidades en la tabla, y sólo para cumplir el calendario de las eliminatorias.
La Selección parece sufrir algún maleficio. Hace cuatro años tuvo el infortunio de contar como técnico a Jorge Habegger, quien dio la impresión de planificar el encuentro a la medida de Ecuador, porque prescindió de los mejores jugadores del medio y ensayó un equipo a su capricho para perder por una goleada inusual, y luego abandonar el cargo.
Esta vez el técnico es Ovidio Messa, y aunque éste buscó lo mejor que hay en el medio, no escapó del mal de ojo, pero esta vez no fue el maleficio, sino la falta de visión, se le nublaron los ojos, miró otro partido y desatendió el que debía observar.
Messa vio el planteamiento de Liga Deportiva el pasado miércoles frente a The Strongest. Esa noche comprobó que el equipo local fracasó con tres defensores y dos carrileros, y cambió el panorama cuando pobló el medio terreno, sin embargo ayer jugó con esos cinco defensas, encerró a Pachi en una posición incómoda y quebró al equipo nacional en el medio terreno.
Para colmo de males, dejó en el terreno a Álvarez que estaba en una tarde desastrosa, se olvidó de que Líder Paz pasa por un buen momento, prescindió de Joselito Vaca desde el minuto inicial, y tuvo otras cegueras más.
" El técnico Messa quebró al equipo en el medio terreno al alinear a cinco defensores. "