Las variaciones climáticas extremas registradas en la última década y que han sido aceleradas fuertemente a causa de la acción del hombre mediante la emisión global de “gases de efecto invernadero”, se han incrementado en Bolivia y han provocado graves desastres naturales.
Así lo advierte un reciente informe del Programa Nacional de Cambios Climáticos, que depende del Viceministerio de Recursos Naturales y Medio Ambiente del Ministerio de Desarrollo Sostenible. Esa unidad gubernamental cita como ejemplos dramáticos de los cambios climáticos al fenómeno El Niño, que se produjo entre 1997 y 1999 y que puso de manifiesto la “fragilidad existente frente a los riesgos climáticos en Bolivia”; la granizada del 19 de febrero del 2002 en La Paz, que cobró la vida de 73 vidas y daños materiales por más de 10 millones de dólares; la nevada de junio del 2002, que acabó con la producción de muchos agricultores en Potosí; y las sequías frecuentes que en muchos casos provocaron incendios forestales de magnitud.
Según el Programa Nacional de Cambios Climáticos, las consecuencias directas del aumento de las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera son el aumento de la temperatura global, la elevación del nivel del mar por deshielos y una mayor frecuencia de los fenómenos climáticos extremos, que aumenta la vulnerabilidad. ABI.