El canciller de la República, Armando Loaiza, informó que en el curso de las próximas horas la ciudad de La Paz será la sede de un encuentro de equipos técnicos de Chile y Bolivia para definir una solución al diferendo sobre las aguas del Silala.
“Yo lo he planteado a nivel del Canciller y Vicecanciller de Chile, que Bolivia considera que ha llegado el momento para estudiar vías concretas para buscar solución a la cuestión del Silala”, afirmó el Ministro de Relaciones Exteriores boliviano.
De acuerdo a la versión, el objetivo de la cita es continuar el análisis en el plano técnico, en el objetivo de buscar caminos o vías para la solución de otro de los problemas en la agenda bilateral boliviano-chilena.
Bolivia y Chile abrieron a principios de este mes un nuevo ciclo de acercamiento y conciliación de una agenda con reuniones que sondean aspectos económicos, políticos y culturales. La primacía nacional es la reivindicación marítima, aunque el país transandino no quiere abordar el tema.
De acuerdo a los antecedentes, Bolivia sostiene que el Silala es una cuenca hidrográfica que comprende 94 vertientes o manantiales activos, de los cuales brota dos litros de agua por segundo y abarca 70 km2.
Chile, que se abastece hace más de un siglo de estas aguas, a través de una serie de canales artificiales, construidos en más de tres kilómetros de frontera, sostiene que el Silala es un río de cauce sucesivo hacia su territorio.
Chile alimenta con estas aguas a poblaciones como Calama, Chuquicamata y Antofagasta, además de utilizarlas para el funcionamiento de grandes complejos mineros. El diferendo bilateral tuvo reacción el año 2000, cuando el Gobierno boliviano otorgó a la empresa Ductec un permiso para utilizar estas aguas y cobrar a Chile por todos los años de usufructo.