En la actualidad el "efecto Bolivia" no tiene gran peso en las acciones de Repsol-YPF, pero sí las consecuencias se prevén para el mediano plazo, debido a que las reservas hidrocarburíferas que descubrió representan el 23 por ciento de los depósitos en sus operaciones mundiales y el 40 por ciento en Latinoamérica.
Las mayores reservas de gas natural de Bolivia corresponden a los contratos que tiene la petrolera Repsol-YPF, 10,82 trillones de pies cúbicos (TCF), de acuerdo con datos oficiales de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). De ese total buena parte no tienen mercado para su monetización y están ubicadas en campos que aún deben ser desarrollados como el Margarita.
En estos momentos el "efecto Bolivia" no es significativo en los resultados de la hispano-argentina, debido a que la producción en el país no representa ni el 9 por ciento del total en sus operaciones mundiales, según datos publicados en el diario El País, de España.
La petrolera hispano-argentina como socia mayoritaria de Andina es operadora de los campos que pasaron en la capitalización a formar parte de la nueva empresa, en los cuales su participación le corresponde a 1,16 TCF de las reservas gasíferas.
Es socia mayoritaria en los megacampos San Alberto y Sábalo. En cada uno la petrolera Andina tiene el 25 por ciento, con lo cual en el primero por su participación accionaria le corresponden 2,93 TCF y en el segundo 2,66 TCF. También es operadora del bloque Caipipendi, donde está ubicado el campo Margarita, su participación accionaria es de 37,50 por ciento, por lo que le corresponden 3,94 TCF de las reservas gasíferas probadas y probables.
Repsol-YPF es operadora en el bloque Charagua, donde está el campo Itatiqui, posee el 20 por ciento de las acciones, y en el campo Monteagudo en el que participa con 30 por ciento. En tanto que en Cambeiti, Paloma, Surubí y Surubí Noroeste no tiene socias. ANF