Los vecinos que habitan las zonas de peligro son un factor decisivo para evitar o acelerar los desastres de deslizamiento.
“Es importante que los vecinos nos informen acerca del estado de sus alcantarillados y sumideros. Si éstos se encuentran llenos, taconeados o en desuso, pueden crear las condiciones para un derrumbe”, dijo el oficial mayor técnico de la Alcaldía de La Paz, Johnny Bernal, quien admitió carecer de medios para controlar el estado de todos los sumideros de la ciudad.
Para orientar en este aspecto, las autoridades ediles se reunieron con el Comité de Vigilancia, la Federación de Juntas Vecinales de La Paz y las subalcaldías de los diferentes macrodistritos paceños, a fin de organizar la vigilancia de las zonas en riesgo y, con esta ayuda, tratar de intervenir a tiempo y evitar problemas.
La comuna advirtió también del riesgo que representan las obras de construcción para los deslizamientos, principalmente en las laderas, las cuales están conformadas por terrenos poco adecuados para soportar la cantidad de edificaciones que se construyen constantemente en ellas.
“En ese tipo de zona, una perforación mal hecha en la época de lluvias puede ocasionar una catástrofe, ya que la lluvia lubrica más rápido el terreno y acelera su caída”, sostuvo Bernal.
Por este motivo, las autoridades aconsejan a los vecinos que eviten construir o refaccionar sus viviendas durante la época de lluvias, a menos que se cuente con supervisión profesional.
“Otra cosa importante es que los vecinos estén atentos a los movimientos de tierra. Éstos pueden variar, y una zona que no tenía ningún problema puede irse tornando inestable”, añadió.
Los síntomas de movimientos de tierra, especialmente si la vivienda se encuentra en una elevación, son la rajadura de las construcciones y la inclinación.
“La Paz es muy difícil de mantener debido a que se encuentra en un valle hondo con muchas corrientes de agua que la cruzan, además que las laderas y El Alto ejercen presión hacia la urbe. Todos debemos ayudar para mantenerla bien”, manifestó Bernal.