Iniciando los actos de homenaje a los caídos de octubre del 2003, el alcalde alteño, Fanor Nava, entregó ayer dos mausoleos en los cementerios Tarapacá y Villa Ingenio de El Alto.
Las dos infraestructuras acogen de forma perpetua los cuerpos de 36 personas, caídas en las jornadas de octubre. “Como autoridades hemos querido rescatar el sentido que ha tenido la muerte de estos compañeros y hemos construido estos dos mausoleos para que sus familiares los visiten, al igual que toda la población y tomen su fuerza”.
El representante de la Asociación de Familiares de los Caídos de Octubre, Néstor Salinas, dijo que con esa actividad se da inicio a las celebraciones. Ayer, los familiares de las víctimas del 2003 y vecinos realizaron romerías a los dos cementerios y prepararon las tumbas para el otro mes.
“Como familiares, nuestro mayor objetivo es realizar el juicio de responsabilidades y dejar un antecedente claro en nuestro país para que este tipo de crímenes no vuelvan a cometerse, y de hacerlo sean castigados y sancionados los culpables”. Por eso “no vamos a renunciar a nuestro derecho a la justicia, queremos ver a Gonzalo Sánchez de Lozada y sus principales colaboradores tras la rejas de la cárcel”.
Se escogió esta fecha para homenajear a los caídos en la población de Warisata.