Vecinos de Basora exigen disculpas de Gran Bretaña CRISIS • Gobernantes y habitantes de la ciudad iraquí están molestos por el uso desproporcionado de fuerza en la liberación de dos soldados.
El gobernador de Basora, el gobierno provincial y cientos de manifestantes amenazaron ayer con dejar de cooperar con las fuerzas británicas en esta ciudad del sur de Irak hasta que Gran Bretaña ofrezca disculpas por los choques entre sus fuerzas y la policía local.
Los choques, que se produjeron cuando las fuerzas británicas liberaron el lunes por la fuerza a dos soldados suyos retenidos por policías y milicianos, generaron temores por el poder que han adquirido milicias chiítas radicalizadas que tienen vínculos estrechos con Irán.
La violencia en Basora comenzó el lunes por la noche cuando soldados británicos provistos de un vehículo blindado tomaron un cuartel de policía para liberar a dos paracaidistas que habían sido arrestados por la Policía. Los soldados fueron hallados en una casa vecina, custodiados por milicianos chiítas.
Los choques, en los cuales las fuerzas británicas fueron atacadas con piedras y bombas incendiarias Molotov, han provocado dudas acerca del papel de los soldados británicos en Irak y la conveniencia de entregar el poder a las fuerzas de seguridad locales.
Unos 500 civiles y policías realizaron una concentración de protesta en el centro de Basora para denunciar la "agresión británica". El concejo provincial de Basora votó por unanimidad "cesar todo trato con las fuerzas británicas que trabajan en Basora" y exigió que los británicos ofrezcan disculpas a los ciudadanos y la policía, además de indemnización a los familiares de los cinco muertos y los heridos.
En Londres, el secretario de Defensa, John Reid, y el primer ministro iraquí Ibrahim al-Jaafari trataron de restar importancia al asunto y dijeron que lo sucedido no afectaría la colaboración de los dos países para llevar a Irak a la paz y la democracia.
Los manifestantes dieron hasta el domingo a las autoridades iraquíes para responder a sus demandas. Bagdad, AP-AFP