El fuego en Apolo movilizó más ayuda de la requerida CHAQUEOS • Al menos tres viviendas se quemaron en Curiza. En Pucasucho el incendio fue más grande, pero se apagó con las lluvias.
Ocho bomberos del Batallón Antofagasta de La Paz partieron a la zona de Pucasucho, en Apolo, el lunes en la tarde para sofocar un incendio anunciado como de magnitud. El hecho fue denunciado el sábado a la Prefectura de La Paz y reportado el domingo por la Policía Rural y Fronteriza.
Comisiones de la Prefectura, de Defensa Civil y de Bomberos, además de varios periodistas, fueron a la zona.
Según el consejero de la provincia Franz Tamayo, donde está Apolo, Erick Gallardo, el incendio se habría apagado con la lluvia caída el 25 de septiembre (domingo). El personal que llegó al lugar ayer sólo estaría evaluando los daños reportados en el lugar. El fuego habría comenzado el sábado 24 de septiembre.
El reporte de la Policía Rural y Fronteriza dice que tres casas se quemaron en Curiza, a 60 km de Apolo, y que mucha gente comenzó a evacuar la comunidad de Pucasucho, a 40 km. Agrega que la superficie consumida era entre 200 y 500 hectáreas.
Gallardo dijo que el incendio no fue grave, pero que sí se quemaron dos viviendas en Curiza. Cada familia tiene siete miembros.
Juan Carlos Gómez, director de monitoreo ambiental del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), contó que cuando llamaron a la gente del lugar, ésta dijo estar sorprendida al ver llegar tanta gente. “El incendio no es de gran magnitud, no afecta el área protegida del Madidi y al parecer fue una falsa alarma”.
El lunes, el ministro interino de Desarrollo Sostenible, Fernando Asturizaga, informó que la comunidad de Pucasucho fue evacuada por un voraz incendio que ya había consumido 500 hectáreas. Apolo está a 500 kilómetros de la ciudad de La Paz.
Hasta las 19.00 todavía no hubo reportes de las comisiones que fueron al lugar. En Apolo no sabían mucho sobre el incendio. Los bomberos llegaron a Apolo a las 11.00 y recorrieron otras dos horas hasta llegar al lugar.
En Riberalta hubo aumento de enfermedades
La sequía y el humo sobre la población de Riberalta, en Beni, dejaron secuelas en sus habitantes, principalmente en los niños y adultos mayores.
La falta de lluvias que afectó a la zona desde hace unos tres meses y el incendio que duró casi tres semanas aumentaron los casos de gastroenteritis, salmonelosis, afecciones respiratorias y conjuntivitis, informó el director del hospital de Riberalta, Juan Fernando Cruz.
Con la lluvia del fin de semana, dijo Cruz, la situación en la zona estaría mejorando.
Sin embargo, las afecciones gastrointestinales fueron y son causadas por el consumo de agua no potable. Así, gran parte de la población no puede acceder a ese servicio y recoge el agua de pozos, del río y de estanques.
Con la sequía, la situación empeoró, pues el nivel de los ríos y otros sitios de recolección de agua disminuyeron. En algunas zonas las aguas subterráneas de los pozos se mezclaron con los líquidos de las letrinas.
“Hicimos unos cultivos y verificamos que en las aguas que consumen estas personas había presencia de heces fecales”.
Por su parte, el subprefecto de Riberalta, Héctor Vaca, expresó que está llegando alimento a la zona para los damnificados. También confirmó la muerte de tres niños en San Miguel de Imise, no en la población de Riberalta.