El Estado reconoce a la Dama de la Danza “No me merezco este premio”, dijo doña Chela desde su cama de hospital. La bailarina de 85 años hizo escuela en baile clásico y folklórico. Hoy, confiesa que sólo extraña a los niños de su escuela.
Graciela Urquidi, pionera del ballet clásico y la danza folklórica, recibió anoche de la Cancillería de la República la condecoración Simón Bolívar en orden al mérito civil por su fecundo trabajo en la difusión de la cultura.
“No me lo merezco”, dijo doña Chela cuando se enteró de la noticia, ayer por la mañana. “Hasta me da vergüenza que la gente me vea enferma”, sostuvo pues los anteriores días fueron de muchas visitas. El pasado lunes la maestra de generaciones cumplió 85 años y los recibió postrada en su cama del Hospital Obrero de La Paz, donde anoche esperó la condecoración estatal.
“A veces hay gente y a veces se olvidan de doña Chelita”, comentó doña Zenobia Mariaca, la incondicional amiga que desde hace años acompaña a la bailarina. “Hasta hace dos meses todavía estaba bailando, dando clases a los niños, pero luego se enfermó”. Y la enfermedad llevó a Urquidi por diferentes nosocomios hasta el Obrero, donde tiene prevista el alta para el viernes, “aunque aún necesita cuidados”.
Cuando doña Chela habla de la danza se le iluminan los ojos. Recuerda: “Me gustaba mucho bailar, desde chiquita, mi papá tocaba el piano y yo saltaba. Después una profesora rusa me enseñó a bailar de puntas”. Su talento fue educado cuando su familia dejó su natal Potosí para instalarse en La Paz, donde la precoz niña recibió clases particulares de un profesor chileno. Más tarde, ya casada y con 22 años, perfeccionó la danza en Buenos Aires”.
En 1948 fundó la escuela que lleva su nombre y desde entonces varias generaciones de alumnos presentaron espectáculos de baile clásico y nacional. “Antes era mal visto bailar folklore, pero yo quería, tan lindo que es”, dice la artista que logró que los bailes bolivianos lleguen a primeros escenarios de Asia y Europa.
Ahora, postrada en el hospital, dona Chelita dice que sólo tiene una preocupación: “Extraño a los niños, quisiera verlos otra vez en mi escuela, marcarles los pasos. A ellos los extraño“.
Una vida para el arte coreográfico
Nacida en Potosí, el 26 de septiembre de 1920, Graciela Urquidi creó el Ballet y la Academia de Danzas el 8 de mayo de 1943 y fue su directora hasta el año pasado. Durante años fue profesora de ballet clásico, danza moderna, danza contemporánea, danza para niños, psicopedagogía y folklore argentino en Buenos Aires.
El Ballet de Chelita Urquidi se presentó en todos los departamentos de Bolivia, además de representar al país en Argentina, Chile, Perú, Colombia, Ecuador, Panamá, Venezuela, Paraguay, México, Uruguay y Brasil. En Europa se presentó en Checoslovaquia, Holanda y Rusia; en Asia, en la República Popular de China donde actuó en 15 ciudades.