El Museo de Minerales de Bolivia, que se halla en El Alto, guarda entre sus estantes millones de documentos cuya antigüedad, en algunos casos, data de 1842. Todos fueron recopilados por ex trabajadores de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol).
El administrador del recinto y ex dirigente de los mineros, Edgar Ramírez, explicó que este mueso es el más grande del mundo en este género. En él se resume la historia de las actividades que se desarrollaban en los centros mineros, antes y después de su nacionalización.
“Estamos hablando de 15 kilómetros de documentos que reflejan la actividad geológica, minera, metalúrgica, contable sindical, de salud, cultural. Las historias clínicas de los mineros, la Tesis de Pulacayo, informes de los partidos de fútbol, de inversiones extranjeras, eventos sociales y muchas otras cosas”.
El ex presidente Carlos Mesa visitó ayer el museo para recopilar datos sobre la era del estaño, y al ver la documentación valoró la iniciativa de los trabajadores, “quienes levantaron de la nada el archivo y convencieron a las autoridades de que era necesario recuperarlo. Hoy, éste es un esfuerzo que se queda para la humanidad, porque es único”.