Al Qaeda envía en misión suicida a una joven mujer en Irak La mujer disfrazada de hombre se había incrustado en una fila de reclutas del Ejército iraquí en la ciudad de Tal Afar. Allí detonó la carga explosiva que llevaba consigo. En Baquba hubo otro atentado suicida.
EN BUSCA DE INDICIOS • Soldados estadounidenses revisan el lugar donde ayer se produjo el atentado, en Tal Afar, Irak.
Una mujer disfrazada de hombre se inmoló ayer en un centro de reclutamiento del Ejército iraquí y causó por lo menos seis muertos y 30 heridos, en el primer ataque realizado por una suicida en la sangrienta insurgencia iraquí.
El ataque fue en Tal Afar, una ciudad del norte donde las fuerzas ocupantes habían realizado una ofensiva contra la insurgencia semanas atrás.
La atacante vestía dishdasha —el manto blanco tradicional de los hombres— y kafiye —el pañuelo a cuadros, otra prenda masculina— para no llamar la atención en la fila de aspirantes al Ejército iraquí, que sólo acepta hombres. Detonó los explosivos mezclados con bolillas de metal que llevaba sujetos a su cuerpo, dijo el mayor Jamil Mohamed Sadr.
El único antecedente de que la insurgencia empleara a una mujer para un ataque suicida fue en octubre del 2003, pero en ese caso fue detenida en la entrada a un edificio del Gobierno en Bagdad antes de que pudiera detonar los explosivos.
El régimen de Saddam Hussein las usó durante la invasión en el 2003. Días antes de la caída de Bagdad en abril de ese año, dos mujeres hicieron explotar un auto cargado de explosivos y mataron a tres soldados estadounidenses cerca de la ciudad de Hadita.
El grupo Al Qaeda en Irak se atribuyó el ataque y dijo que lo realizó “una hermana bendita de la brigada de mártires al-Bará bin Malek”. La brigada había utilizado hombres en el pasado. “Dios quiera aceptar a nuestra hermana entre los mártires”, dijo la declaración, firmada por el vocero Abu Maysara al-Iraqi y difundida en un portal de internet usado para esas proclamas.
Una foto de la cabeza de la atacante, tomada por un mayor de Policía y mostrada a The Associated Press, muestra a una mujer veinteañera de ojos oscuros, piel blanca y pelo castaño. El mayor Jamil Mohamed Sadr dijo que no se sabía si era iraquí.
La ciudad de Baquba sufrió ayer su segundo atentado en dos días. Un atacante estrelló su vehículo contra una patrulla iraquí en esta ciudad 60 km al noreste de Bagdad. Murió un transeúnte y 14 iraquíes, entre ellos 10 policías, resultaron heridos. Bagdad, AP