Beni y Pando sufrieron por los incendios presentados en septiembre, mientras que Potosí fue víctima de las nevadas. En total, en los tres departamentos hay 4.296 familias damnificadas, según el Ministerio de Defensa.
El Viceministerio de Defensa Civil y Cooperación al Desarrollo Integral, atendió a las familias damnificadas que en Potosí suman 749 y en Beni y Pando 3.547.
La ayuda enviada a las zonas donde ocurrieron los eventos adversos consistió en harina, azúcar, arroz, maíz, aceite y vituallas, dependiendo la necesidad.
En la provincia Sud Lípez, de Potosí, habían 531 familias y 15 comunidades afectadas, pero, requirieron ayuda sólo 365 hogares. Allí, murieron 343 llamas.
En San Pablo de Lípez y Esmoruco habían 477 familias y 13 comunidades afectadas, mientras que se atendió a 197. Y, en la provincia Antonio Guijarro se colaboró a 187 familias.
Mientras tanto, en Beni y Pando, al norte del país, se atendieron a 1.541 familias con colchonetas, carpas, frazadas y alimentos.
Sólo en Riberalta, del departamento del Beni, se registraron 509 familias damnificadas, 36 casas quemadas, 99,5 hectáreas de cultivo calcinadas y 47.629 hectáreas de bosque incendiados. En la comunidad La Esperanza se quemaron ocho casas.