Desde el norte de Portugal hasta el corazón del África, multitudes se reunieron ayer en terrazas, colinas y plazas para observar un inusual eclipse solar.
En Nairobi, la gente oró cuando la Luna cubrió el Sol como un plato negro, dejándole una aureola brillante; y en Madrid los espectadores aclamaron el primer eclipse anular en España en más de dos siglos. “Podría ser una señal del fin del mundo o de algún otro desastre importante. Eso es lo que pensamos”, expresó Tebared Tsegahun, un poblador de 82 años de la tribu Tigray de Adis Abeba, en Etiopía.
La mayoría de los 70 millones de pobladores de Etiopía desconocía que el eclipse tendría lugar. Una emisora radial de FM lo anunció un par de horas antes.
El eclipse viajó por una estrecha banda atravesando casi la mitad del planeta. Después de un trayecto de tres horas y media por Portugal y España, el eclipse pasó por la mayor parte de las áreas desérticas de África, por Argelia, Túnez, Libia, Chad, Sudán, Etiopía, Kenia y Somalia.
El eclipse comenzó en el Atlántico norte a las 8.41 GMT. A las 8.56 GMT pasó por Madrid durante cuatro minutos y 11 segundos. A las 10.31 GMT, Sudán fue escenario del eclipse más largo, que duró cuatro minutos y 31 segundos. De allí siguió la costa del sur de Somalia a las 11.10 GMT, y el eclipse concluyó con la caída del Sol en el océano Índico a las 12.20 GMT.
Para la península Ibérica fue la primera oportunidad de ver un eclipse anular en 241 años. En Madrid, familias, alumnos con maestros y aficionados a la astronomía se congregaron en el planetario de la ciudad bajo un cielo nebuloso y con anteojos de protección observaron el eclipse directamente o a través de una pantalla gigante de televisión.
Empleados salieron de sus oficinas y niños de sus colegios a las terrazas cuando la luz normal de Madrid se atenuaba. La gente compartía los anteojos especiales, gritaba y aplaudía de alegría. Debido a la trayectoria del eclipse, los expertos dijeron que Madrid era el mejor lugar para verlo. Nairobi, AP
Curiosidades
Cuidado • En Burundi, la gente no pudo comprar lentes protectores y salió de las oficinas y casas con baldes llenos para ver el reflejo del eclipse en el agua y evitar dañar sus ojos.
Ciencia • Los eclipses suelen ocurrir dos veces al año. El último había sido en abril y se lo vio mejor desde América Central. A diferencia de un eclipse total, la Luna estaba demasiado pequeña para cubrir al Sol.