Cientos de inmigrantes subsaharianos desafiaron ayer el refuerzo militar español y trataron de saltar la valla fronteriza de la ciudad de Melilla, vecina de Marruecos, en un hecho que dejó 135 heridos.
En el noveno salto colectivo de los últimos tres meses, un grupo de 650 inmigrantes protagonizó la tentativa de cruce ilegal de la frontera más numeroso ocurrido hasta ahora, en su intento por poner pie en suelo de la Unión Europea en busca de un sustento de vida tras un viaje de meses.
Se calcula que al menos 350 de ellos lograron su objetivo y que unos 90 fueron detenidos por las fuerzas de seguridad de Marruecos. En el suceso, ocurrido de madrugada, resultaron heridos más de 100 inmigrantes y siete miembros de la Guardia Civil, que ha reforzado su presencia a lo largo de los 11 kilómetros de la valla para tratar de frenar los continuos intentos de salto.
Los inmigrantes arrancaron dos tramos de unos 20 metros cada uno del vallado que separa Melilla de Marruecos.
La Delegación del Gobierno denunció que los migrantes mostraron una agresividad y virulencia desconocida hasta el momento, enfrentándose a la fuerzas de seguridad españolas y marroquíes. Melilla (España), EFE