Los estadounidenses John L. Hall y Roy J. Glauber junto con el alemán Theodor W. Hensch ganaron ayer el premio Nobel de Física 2006 por su trabajo en tecnología óptica que permitiría mejorar las comunicaciones y la navegación en la Tierra y el espacio.
El galardón les fue otorgado por su aplicación de la física cuántica moderna al estudio de la óptica. Sus aportes han servido para mejorar el láser, la tecnología del Sistema de Posicionamiento Global y otros instrumentos.
Glauber, de 80 años, investigador en Harvard, recibirá la mitad del premio por demostrar en los años 60 cómo la naturaleza de la luz afecta su comportamiento en determinadas circunstancias. Aunque estas condiciones se observan rara vez en la naturaleza, suelen ser importantes en instrumentos ópticos.
Hall, 71 años, de la Universidad de Colorado, y Haensch, 63, de la Ludwig-Maximilian-Universitaet de Munich, fueron galardonados “por sus aportes al desarrollo de la espectroscopía de precisión basada en el láser, incluyendo la técnica de frecuencia óptica de rastreo”.
Su investigación determinó el color de la luz en el nivel atómico y molecular. Haensch usó pulsos láser espaciados periódicamente para determinar las frecuencias y Hall mejoró la técnica. Ambos se repartirán la mitad del premio de 1,3 millones de dólares y Glauber recibirá el resto.
“Es una enorme sorpresa y un gran placer”, dijo Hall, y destacó que fue el producto de un trabajo en equipo. Desde su oficina en Munich, Haensch afirmó que el Nobel era un hito en su carrera.
Dijo que los frutos del trabajo de los tres se aplicarían a volver más factible la comunicación a través —y más allá— de la Tierra, dando mayor precisión a las frecuencias transportadoras de ondas de radio, llamadas de teléfonos celulares e información.
Los ganadores recibirán el dinero y una medalla de oro el 10 de diciembre. Estocolmo, AP