El Parlamento iraquí ha votado ayer una ley que prevé la pena de muerte para los organizadores, ejecutores y cómplices de actos violentos y de terrorismo, según fuentes parlamentarias. Este texto, llamado ley antiterrorista, fue adoptado por los votos de 147 diputados de los 152 presentes.
La ley prevé la pena capital para ocho tipos de crímenes que van desde “el recurso o amenaza de recurso a la fuerza”, a la “ejecución de actos violentos”, pasando por los “secuestros y ataques a misiones diplomáticas extranjeras, instituciones y sociedades árabes y extranjeras, así como a organizaciones internacionales”.
Aplica el mismo castigo a los “ataques contra el Ejército y la Policía”, a “los actos que consisten en armar o financiar a individuos para sembrar la discordia religiosa o la guerra civil” y a los sabotajes de bienes públicos.
Según la normativa, la pena de muerte ha de aplicarse tanto a los autores de tales actos como a sus cómplices y a todos los que los han incitado, planificado o ayudado a hacerlo. Para justificar su posición, los autores del texto afirman que los actos terroristas “han alcanzado tal envergadura que empiezan a amenazar la unidad nacional y la estabilidad” del país árabe. Bagdad, AFP