Francia padeció ayer una jornada agitada de paros sindicales contra la política económica y laboral del gobierno, con trastornos en los servicios de transporte, cierre de escuelas, cancelación de vuelos e intercambios de piedras y gases lacrimógenos entre manifestantes y policías.
Los servicios ferroviarios y urbanos se vieron afectados en distinto grado. Decenas de miles de huelguistas realizaron manifestaciones en París y otras ciudades. “Juntos por el trabajo, el poder adquisitivo, los derechos obreros”, rezaba la pancarta que encabezaba la marcha en París, a la que asistieron 150.000 personas según la central obrera CGT que exige el desbloqueo de salarios y una nueva política de empleo.
Las autoridades de aviación anunciaron la cancelación de más de 400 vuelos en los dos aeropuertos principales de París
Unos 229.000 docentes faltaron al trabajo, según el Ministerio de Educación. El 15% de los empleados del servicio de correo se plegó a la huelga. La empresa nacional de ferrocarriles SNCF dijo que el 65% de los servicios fue cancelado. París, AP