La sequía en el Beni aísla a varios pueblos Desde la Prefectura del Beni aseguran que es la peor de los últimos 50 años. La última gran época seca que afectó a la población fue en 1963.
La sequía que sufre el norte amazónico de Bolivia, donde se encuentran los departamentos de Beni y Pando, es la peor de los últimos 50 años y ha puesto en riesgo la producción agrícola y ganadera de la región y la vida de las comunidades, las más afectadas por el cambio climático.
Ante la gravedad de la situación, la Prefectura del Beni, según su secretario general, Juan Carlos Zambrana, ejecuta desde septiembre la distribución de agua a las comunidades rurales de las ocho provincias benianas y en las últimas semanas ha iniciado un plan de asistencia humanitaria con la dotación de alimentos y medicinas.
"Los alimentos provienen de la oficina regional de Defensa Civil y de la donación del Programa Mundial de Alimentos", informó la autoridad local.
El 21 de septiembre, el Gobierno declaró a los departamentos de Beni y Pando, mediante decreto supremo, zonas de desastre por la aguda sequía y el incendio forestal que afectó al municipio de Riberalta.
La normativa legal permite a esos departamentos disponer de recursos económicos adicionales para enfrentar las consecuencias de los fenómenos que causaron significativas pérdidas económicas en la región.
Zambrana indicó que la Prefectura del Beni inició el trámite para que el Poder Ejecutivo dicte un nuevo decreto supremo complementario al anterior para enfrentar la sequía que amenaza con prolongarse hasta noviembre. "La sequía es, en este momento, un tema que reclama urgente atención del Gobierno central en La Paz", señaló.
De momento no se informó de brotes epidémicos, pero lo más preocupante ahora es la escasez de agua potable, que se mantendrá aun cuando suba el nivel de los ríos, debido a la infinidad de peces muertos y mamíferos acuáticos en descomposición. Organismos meteorológicos informaron que las primeras lluvias ya han comenzado a caer en el oeste del Amazonas y la expectativa es que para noviembre se reanude la navegabilidad de los principales ríos.
La última gran sequía en la Amazonia ocurrió en 1963 y no fue tan grave como ésta, según informes oficiales de los servicios de meteorología.
La falta de lluvias que se experimenta desde junio provocó que la red de hidrovías de Beni y Pando esté casi paralizada.
La enmarañada red de ríos grandes y pequeños, lagos y lagunas, es la principal vía de comunicación entre poblados dispersos en medio de la selva.
"Una de las primeras consecuencias de esta sequía es que los ríos bajan de nivel, el transporte colapsa en muchas comunidades, la comida y el combustible, que se transportan por vía fluvial, comienzan a encarecer y a faltar", según el Secretario de la Prefectura del Beni.
El calentamiento de las aguas del Atlántico, que ha desatado varios fenómenos climatológicos, como los huracanes, puede ser la causa de la intensa sequía que afecta a gran parte de la Amazonia boliviana. Trinidad, ABI
Situación
Navegación • Los ríos han bajado de caudal a niveles críticos, la navegación es dificultosa y en algunos tramos imposible. Muchas comunidades están aisladas y no se sabe sus necesidades.
Ayuda humanitaria • La Prefectura del Beni inició la distribución de ayuda humanitaria a las comunidades.