El liderazgo femenino se impone en América con luces propias Las mujeres ganan cada vez más terreno en la política. Los expertos en campañas aseguran que ellas cuentan con mejor imagen que los hombres y no aparecen vinculadas a casos de corrupción.
La aparición fulgurante de líderes mujeres con posibilidades de competir por cargos de gobierno está transformando de norte a sur la política de las Américas, a menudo confrontada a crisis y fuertes demandas sociales de renovación en el arte de lo posible.
Con un enorme caudal electoral, tras el reciente triunfo en las legislativas en Argentina, la primera dama y senadora Cristina Fernández emergió como una candidata posible a la presidencia, aunque, en lo inmediato, ello podría significar una competencia con su propio esposo.
Se espera que Kirchner, aunque no lo ha dicho, busque su reelección el 2007. Pero, es el fenómeno de liderazgo de Cristina el que concentra más atención tras su victoria en la provincia de Buenos Aires, distrito clave del país (40% del electorado) y base de sustentación de cualquier sueño presidencial.
Para muchos, la primera dama de 52 años, es uno de los cerebros del gobierno de Kirchner y responsable de trazar algunas de sus principales políticas, como ocurría con Eva Perón. "En buena parte del continente americano la participación de mujeres en cargos electivos sólo supera el 10%, mientras en países desarrollados del norte de Europa está por encima del 40%", dijo el sociólogo Gonzalo Kmaid, de la consultora Cifra, de Montevideo.
"Los partidos políticos se especializan en capturar votos, no tienen una conducta suicida. Si les conviene llevar una mujer en lugar de un hombre van a hacerlo", reflexionó el experto.
Esta circunstancia podría darse en el Partido Republicano en Estados Unidos, donde los analistas admiten que si los demócratas llevan como su candidata a presidente a Hillary Clinton en 2008, los republicanos deberían postular a la actual secretaria de Estado, Condoleezza Rice. "Sólo una figura en Estados Unidos puede detener a Hillary Clinton" si se presenta, y no es otra que 'Condi' Rice, explica Dick Norris, ex asesor de Bill Clinton, en su libro "Condi vs. Hillary: The Next Great Presidential Race" (la próxima gran carrera presidencial).
La posibilidad de un duelo entre mujeres por el control de la primera potencia ya se debate en EEUU. Un sondeo reciente del Instituto de la Universidad Marista, de Nueva York, indica que sólo 28% de los estadounidenses rechazan la posibilidad de votar a una mujer a la presidencia.
Expertos en campañas coinciden en que el hombre se enfrenta hoy a que "es políticamente correcto" llevar mujeres en las listas de candidatos, y que éstas cuentan en general con una mejor imagen y no aparecen vinculadas fácilmente a casos de corrupción.
La candidata oficialista de la Concertación chilena, Michelle Bachelet (socialista), es la gran favorita en los sondeos a un poco más de un mes de la elección presidencial del 11 de diciembre en Chile. Podría convertirse en la primera mujer en alcanzar la presidencia, lo que significaría un llamativo giro en un país que aún arrastra heridas de la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-90).
Cuando la AFP le preguntó días atrás en una gira electoral en Nacimiento (600 km al sur de Santiago) si las mujeres tienen una forma distinta de actuar en política, ella respondió: "no es un problema de género, hay mujeres que funcionan de un modo tradicional", recordando que los hombres representan la tradición en este terreno.
Quien aguarda con mucha expectativa ver los resultados en Chile es la candidata a la presidencia de Perú, Lourdes Flores (Democracia Cristiana), desde que le dijeron que un triunfo de Bachelet tendría una arrastre favorable a su postulación.
Flores lidera las encuestas en Perú con un 27% de intención de voto y podría convertirse, al igual que Bachelet, en la primera mujer en alcanzar la jefatura de Estado en su país, el 2006.
Las miradas femeninas estarán puestas el mes próximo en Chile. Eventualmente, epicentro de un nuevo temblor que removerá el tablero político en la región. Montevideo, AFP
“Los partidos no son suicidas. Si les conviene llevar a una mujer en lugar de un hombre van a hacerlo”. Gonzalo Kmaid, consultor