Un adolescente de 13 años se inmoló ayer en la ciudad iraquí de Kirkuk al detonar el cinturón explosivo que llevaba adosado a su cuerpo. El ataque dejó gravemente heridos a un oficial de Policía y a dos de sus guardaespaldas.
El menor interceptó el automóvil en el que viajaba rumbo a su oficina el oficial de policía Jattab Iris Abdullah y luego hizo estallar la carga explosiva, indicó una fuente policial. Abdullah, jefe de la Policía de la ciudad de Tuz Jurmato, es también un miembro regional del partido Unión Patriótica del Kurdistán (PUK).
La Policía de Kirkuk también informó del estallido de dos bombas colocadas en el borde de la carretera al paso de una patrulla policial y otra del Ejército. La primera explosión, ocurrida en un suburbio del sur de Kirkuk, causó heridas a dos policías y la otra dejó heridos a tres soldados.
Cerca de Madain, 35 kilómetros al sur de Bagdad, una mujer y un niño murieron ayer por la explosión de una bomba que estalló en una carretera al paso de su vehículo, indicó la Policía.
En la región de Sada, tres kilómetros al norte de Baquba, la explosión de una bomba casera al paso de una patrulla militar iraquí, hiriendo gravemente a tres soldados. Bagdad, DPA