El Viceministerio de la Juventud Niñez y Tercera Edad y el Servicio Departamental de Gestión Social de Santa Cruz (Sedeges) aseguran que el Hogar Liberty operaba ilegalmente, su actividad no estaba registrada.
Ayer, sin embargo, la Policía liberó a Wálter Méndez, director del supuesto hogar, acusado de falsificar documentos, en la adopción de una bebé. La fianza fue de 30.000 bolivianos.
“Esta niña había sido entregada y salida de un hogar, que funcionaba ilegalmente”, sostuvo el viceministro Crisanto Melgar.
La Policía puso en evidencia un certificado de nacimiento falso, que Méndez habría entregado a los españoles Conchi Collado Gómez y su pareja Santiago Aranda, cuando éstos intentaban sacar un certificado de nacimiento de la bebé.
Esther Méndez y Hugo García, hermana y cuñado del director del hogar Liberty llevaron a España a la menor con el nombre de Samantha García Méndez, como si fuera su hija. La pareja española reclamó por los apellidos de la niña, y fue entonces que recibieron los documentos falsos.
Para las autoridades, éste es un típico caso de trata y tráfico de niños, por lo que lo seguirán para “sentar precedentes”.
Marco Antonio Gira, responsable de Política Internacional del viceministerio, identificó fallas en las autoridades locales, que permitieron el funcionamiento de un centro ilegal y las de Migración que no controlaron la salida legal de la menor.
“Está fallando la fiscalización de los Sedeges. Pero, no hay duda de la voluntad que puedan tener”, dijo el viceministro Melgar quien, más bien, identifica al cambio continuo de autoridades como perjudicial para acabar con el registro de centros de adopción.
El viceministerio y la cooperación italiana clausuran hoy, en el Colegio de Abogados, un taller de adopciones internacionales.