El anuncio de que desvíos de un banco estatal brasileño alimentaron una red de corrupción montada por el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) aumentaron ayer los ataques de la oposición al gobierno central.
"Encontramos el camino por el que el dinero iba desde el Gobierno hasta el Partido de los Trabajadores. Esa revelación es muy seria. Quedó demostrado que mezclaron dinero público con intereses privados", afirmó ayer el senador Álvaro Dias, del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
Dias pidió que las pruebas encontradas por una comisión parlamentaria sean entregadas a la Procuraduría para que pueda ser abierta una investigación penal contra el gobierno del socialista de Luiz Inacio Lula da Silva.
Según las pruebas descubiertas por una de las comisiones del Congreso que investiga denuncias de corrupción contra el PT, este partido fue el destino de 10 millones de reales (unos 4,5 millones de dólares) desviados del estatal Banco de Brasil.
La revelación fue hecha el jueves por el diputado Óscar Serraglio, secretario de la comisión que investiga la red de corrupción montada por el PT para financiar campañas electorales con recursos captados ilegalmente y para sobornar legisladores de otros partidos.
El parlamentario dijo que la comisión, con base en un rastreo de las cuentas, descubrió que el Banco de Brasil le pagó 58 millones de reales (unos 25 millones de dólares al cambio actual) a una agencia de publicidad por un servicio que nunca fue prestado.
La agencia, del publicista Marcos Valerio Fernandes, depositó los recursos en un fondo de inversiones y después transfirió parte del dinero (unos 4,5 millones de dólares) a una cuenta del PT, en una operación que registró como si fuese un préstamo del banco al partido. #Brasilia, EFE