Aguas de Illimani (AISA) inauguró ayer un estanque de almacenamiento de agua, con una capacidad de 5.000 metros cúbicos, que garantiza el suministro a las poblaciones de El Alto y las laderas de la sede de gobierno.
El gerente de AISA en El Alto, Mario Flores, dijo que la infraestructura demandó una inversión de 2,5 millones de bolivianos (300 mil dólares), y que la construcción empezó en abril de este año y culminó en octubre, pero ésta empezó a funcionar ayer.
“Con el estanque se está garantizando que no habrá cortes ni falta de agua y se llegará con más conexiones a los distritos que no cuentan con el líquido. En esta gestión se realizó 3.000 conexiones domiciliarias”.
La inauguración de la obra la hizo el gerente general de la empresa, Antoine Khunn, junto con el viceministro de Obras Públicas, Eduardo Rojas, quienes manifestaron, por separado, que la entidad todavía continuará entregando varias obras que beneficien, particularmente, a las zonas alejadas de la urbe alteña.
En 1998 AISA construyó un estanque similar y con igual capacidad de almacenamiento para atender la demanda de la población, que está en crecimiento. Se ha planificado construir una tercera obra en el mismo lugar. La planta recibe aguas superficiales de las cuencas Tuni Condorini y Huayna Potosí, almacenadas en la época de lluvia en los embalses de la empresa, y que son conducidos a través de tuberías.
El gerente de El Alto explicó que con la nueva planta se triplica la reserva de agua, respecto a la que existía desde 1998.