Ibero acabó como un club aficionado El club descendió tras 5 años en el fútbol rentado. Sus figuras se marcharon y el plantel Sub-18 terminó dando la cara. El elenco titular acabó como ascendió, con juveniles.
Un mediodía del miércoles 11 de mayo de este año, el colombiano Gustavo Cruz se encontraba “sin un quinto” en el bolsillo, como dicen en su país, y esperaba ansioso que Marco Sandy le diera un aventón para dirigirse hasta el Gran Centro de Obrajes, porque le informaron que les pagarían algo de los sueldos adeudados. Cruz llegó hasta allá, pero otra vez sufrió la frustración de que el viaje fue vano.
Durante ocho meses, el mediocampista Cruz vivió prendido a la ilusión de que un día les pagarían las deudas en Iberoamericana. Admite haber recibido algo de dinero de parte del club, entre ellos $us 90 y Bs 200 antes del partido con The Strongest, pero claro nunca le alcanzó para mandar dinero a su esposa e hija que viven todavía en Colombia.
“La única motivación que me quedó fue la de mostrarme para ver si podía jugar en algún equipo el 2006”, sostiene el volante, que para colmo de males se lesionó a mitad de año y hace una semana sufrió una distensión de ligamentos ante The Strongest.
Ibero se hundió en medio de sus problemas financieros y la ausencia de una dirección. Los únicos que se quedaron fueron un puñado de jóvenes ansiosos por mostrarse en la Liga, así sea por el precio de sufrir goleadas como el 10-0 con el que cayeron con Blooming. El director técnico Freddy Calle, que no tenía experiencia en la Liga, alistó a la Sub-18 para jugar los últimos encuentros.
Para José Luis Callejo y Óscar Romero, únicos directivos del club, la situación se hizo insostenible porque nunca hubo una masa societaria ni recursos. Ibero nació bajo la tutela de Bolívar, pero en los cinco años que estuvo en la Liga nunca fue autosostenible.
“Parece que nuestro error fue ascender”, indica el ex capitán William Viscarra, padre de familia de dos hijos y que se vio obligado a dejar la plantilla ante las deudas, para terminar jugando en las ligas zonales de La Paz.
Las huelgas del plantel se hicieron diarias, no sabían a quién acudir y la respuesta que recibían era la de siempre: “No hay dinero”.
En ese panorama, el barco se fue al fondo del abismo y perdió la categoría en la sexta fecha del Apertura 2005.
Sin embargo, otros agradecieron la posibilidad que se les presentó de jugar en la Liga, así sea por Bs 200.
“Llegué a Ibero por Marcelo Montaño, quien me dijo que actuaría en la Liga y que valía la pena venir”, señala el cruceño Ronnie Espinoza, de 17 años, y que debutó ante la salida de históricos como Fernando Garzón, Christian Mercado y Ovidio Guatía, que renunciaron a las deudas a cambio de que les den sus pases. Para otros como el irupaneño Heber Farfán, de 23 años, la ocasión de actuar en la Liga no se podía dejar pasar incluso al costo de recibir 11 goles ante Blooming y el Tigre, respectivamente.
“Vivo con mis tíos y ellos me ayudan, tuve que prestarme algo de dinero para seguir y no faltar a los entrenamientos, y espero que este esfuerzo haya valido la pena”, afirma muy ilusionado. En ese mismo tono, el tarijeño Rodrigo Martínez, de 16 años, señala que el jugar en la Liga fue una ocasión única. El arquero llegó a mitad de temporada, primero no fue habilitado, pero para los últimos partidos sí, desconoce si Bolívar o Ibero es ahora el dueño de su pase, pero está feliz por haber jugado en la Liga.
Algunos de estos juveniles vivieron en las instalaciones de Tembladerani, donde pese a todo no faltó la comida y el cobijo, aunque en más de una ocasión más de uno tuvo que prestarse algo de dinero para ir hasta el Siles.
Atrás quedaron los días de júbilo del 2000, cuando Leonel Reyes, William Viscarra, entre otros, junto al técnico Abdul Aramayo dieron la vuelta olímpica en La Paz al vencer en la final por la Simón Bolívar a Aurora.
Curiosamente Ibero nació para mostrar a la gente joven y terminó con muchachos Sub-18 en sus últimos partidos y con Calle, un joven técnico paceño, que como todos, también apostó a mostrarse en la Liga de Fútbol.
La crisis llegó cuando subieron las planillas
El presupuesto ascendió en al menos $us 4 mil respecto al año pasado y la situación se hizo insostenible para el reducido directorio.
Durante el 2004 la planilla de Ibero llegó a aproximadamente 8 mil dólares, pero este año subió a casi 12 mil dólares, y automáticamente crecieron los problemas económicos en el club.
El presidente de la entidad José Luis Callejo admite que “el presupuesto del club creció un poquito, quizás unos 2 mil dólares, pero nada más”.
Por su parte el también directivo Óscar Romero señala que ahí empezaron los problemas.
El haber contratado a jugadores como Christian Bernadas, Clemilson da Silva, Harvey Ballesteros y Gustavo Cruz, entre otros, inflaron la planilla hasta hacerla realmente insostenible.
“Ese fue el gran error, porque ya tuvimos una nueva escala de salarios que no se podía pagar en el club”, cuenta Romero.
Al menos cinco futbolista de Ibero ganaban sueldos que estaban por encima de los $us 500. Los mejor pagados eran Bernadas y William Viscarra, quienes percibían entre $us 800 y 1.000. El resto estaba entre $us 200 y 300 dólares, como Dimas Flores y Nelson Núñez. Otros como Paul Uribe, que fueron cedidos de Bolívar a Ibero, pasaron a filas estudiantiles, presumiblemente con el mismo sueldo que percibían en la Academia en el 2004, que causaron otro problema a Ibero.
El club sólo pudo cumplir con el primer mes, luego se anunció un reajuste económico por el que sólo se pagarían $us 200, pero aquello tampoco se cumplió.
En junio, Callejo dijo a Marcas que había un déficit de $us 16 mil. Casi paralelamente, el cuerpo técnico cambió primero a Luis González que dejó su puesto a Alberto Alvarado, éste a Fernando Salinas, hasta que finalmente se hizo cargo el DT de las menores de Bolívar, Freddy Calle.
La entrevista a: [José Luis Callejo, presidente de Ibero] “El club dio espacio a la gente joven”
El presidente de Iberoamericana José Luis Callejo sostiene que pese a los innumerables problemas que afrontaron, el club promocionó a mucha gente joven en la Liga.
Ibero descendió, pero ¿qué fue lo mejor de estos cinco años en la Liga? El haber sido la cantera de jugadores como Andaveris y Reyes, que llegaron a la Selección; o de otros como Peña, Cuéllar, Barrientos, Viscarra, Garzón y tantos más que se formaron en el club y que luego pasaron a otros planteles en la Liga.
¿Cuál fue la principal razón de la crisis que enfrentó la institución estudiantil? Nunca tuvimos una masa societaria, ni siquiera una hinchada, porque con al menos unos 2 mil aficionados en cada partido hubiésemos salido adelante. Todos saben que jugamos incluso hasta con menos de 200 personas, y claro, siempre tuvimos déficit.
Pero al principio armaron un buen equipo, ¿qué pasó? Sí, teníamos un buen plantel, pero no se dieron los resultados. En el 2004 teníamos quizás menos equipo, pero se daban los resultados, este año no.
¿Qué pasará ahora con la entidad en el 2006? Bueno, seguirá en la Primera A como siempre lo hizo mostrando a gente nueva.
¿Usted continuará al frente? No, porque me iré a radicar a Cochabamba por motivos de trabajo, no sé quién se hará cargo del club, pero me gustaría que siga en la Asociación, como dije, promocionando a los jóvenes.
La institución creció a la sombra de Bolívar Historia El plantel ascendió el 2000 al ganar la Simón Bolívar y acabó huérfano esta temporada.
Cuando Bolívar compró a Ibero, apostó por el nuevo club como el espacio ideal para mostrar a sus jóvenes figuras en la Asociación del Fútbol paceño, pero pocos contaron con que ascendería a la Liga.
El fulgurante inicio del club, primero como Adesu a fines de 1997, hasta convertirse luego en Universidad Iberoamericana, dio paso posteriormente al campeón de la Copa Simón Bolívar, que venció por penales al favorito Aurora en La Paz en el 2000.
Bolívar cedió a sus jóvenes valores al cuadro estudiantil, ayudó logísticamente al nuevo liguero y se convirtió en la filial de la Academia en la división rentada.
“Bolívar nos ayudó en varias cosas, nos dio jugadores, pero al final intentamos manejarnos de manera autónoma, pero al final no pudimos”, señala el presidente José Luis Callejo.
La iliquidez en el cuadro paceño se hizo cada vez más evidente, al punto que incluso tuvieron que acudir al ex presidente de The Strongest Sergio Asbún para que les haga un préstamo y así viajar al interior y cumplir con un partido de Liga.
Si la Academia tropezó con más de un problema económico en las últimas dos temporadas, Ibero menos pudo salir a flote.
Durante los cinco años, Ibero luchó de manera denodada para eludir el descenso indirecto, pero este año no pudo evadirlo.
Pelotazos
Jugar en el alto • A principio de este año se habló de que Ibero jugaría en el nuevo estadio alteño, pero las gestiones cayeron al final en saco roto.
No prosperó • “Entrenamos en El Alto, pero el escenario aún no estaba listo y no se habló más”, dijo el dirigente Óscar Romero.