Llegó en 1988 al país y se dio el gusto de jugar con la Selección Nacional el Mundial de Estados Unidos 1994. El ex jugador habla de sus gustos futbolísticos y no oculta su deseo de dirigir a la Selección Nacional y de volver a clasificar a la Copa del Mundo.
Gustavo considera que a sus 22 años tomó una de las decisiones más importantes de su vida. Aceptó la propuesta de jugar en Bolivia. A Gustavo Quinteros le hablaron de Universitario de Sucre. Al inicio pensó mucho, pero al final aceptó. “Quería jugar, cobrar, luego volver a Argentina mucho más fogueado, y pelear mi ingreso en algún club. Pero se dieron cosas que me marcaron, y al final termine en la Selección y jugué el Mundial 1994”. Hoy es DT de Blooming, y entre otras cosas, afirma que la altura es una ventaja para los clubes paceños.
¿Cuando vino a Bolivia pensó en las diferentes cosas que luego le tocaron pasar? No. Ni soñé que me fuera tan bien como pasó al final. En The Strongest, en la Selección Nacional, en San José de Oruro, estoy muy contento por lo que me pasó deportivamente; y en lo personal ni qué decir, fue aquí donde me casé, aquí conocí a mi esposa, todo lo lindo me pasó en Bolivia, este país marcó mi vida.
¿Llegó como volante, luego fue atacante y al final terminó como zaguero central? Sí, vine como volante ofensivo y luego pasé como zaguero central. En San José, los partidos de Liga los jugaba como volante y en la Selección Nacional de defensor central, me pude adaptar a las dos posiciones.
¿Dónde se sintió mucho más cómodo? Me gustaba los dos puestos, por supuesto que los mejores momentos los viví como zaguero en la Selección Nacional y en The Strongest, pero como volante me fue bien también, en el Tigre y San José.
¿Fue Moisés Barack quien le puso como zaguero? Él me dio confianza. Me dijo que me iría bien, y la verdad es que no defraudé ni a él ni a nadie. En ese momento faltaba Eligio Martínez, y tampoco estaba el Tano (Ricardo) Fontana, y me puso y creo que lo hice bien, tanto es así que me consolidé ahí.
¿De qué equipo tiene los mejores recuerdos? The Strongest, porque conseguimos dos títulos nacionales en 1989 y el 93; posteriormente en San José también me fue muy bien, salimos subcampeones y conformamos un buen equipo. Claro que lo máximo fue clasificar al Mundial de Estados Unidos con la Selección, eso y lo que me pasó en The Strongest fue lo más lindo de mi carrera.
¿Qué lo dejó fuera? Tenía un problema de pubalgia que no lo podía superar, ya tenía treinta y cinco años, y creo que era una buena edad para dejar el fútbol.
¿Tal vez no fue una buena conclusión de su carrera futbolística? La verdad que no, pasaba que desde que estuve en Argentina me lesioné bastante, y no podía jugar regularmente. Lamentablemente quise terminar mi carrera siendo titular y jugando regularmente, pero no fue ese el caso, igual creo que hice una buena campaña. Ahora estoy muy contento de haber vuelto a Bolivia, porque me dio la posibilidad de volver al fútbol argentino, de jugar un mundial, y estoy agradecido por todo ello.
¿Qué recuerda del Mundial de Estados Unidos? Que fue algo inolvidable. Un hecho que nunca saldrá de mi memoria. Es un recuerdo de lo más lindo y lo mejor que me pasó, y ojalá pueda dirigir alguna vez a la Selección Nacional y lograr una clasificación al Mundial.
¿Ese fue el mejor equipo que integró? Sí, fue ese, así como San Lorenzo de 1995 con quienes salí campeón del fútbol argentino, y el The Strongest del 90. A nivel Selección, creo que tengo el orgullo de haber conformado el mejor seleccionado que tuvo el país.
¿Qué dejó Azkargorta? Era un hombre que siempre iba con la verdad, que trabajaba mucho en la parte psicológica, que nos daba confianza a quienes teníamos que jugar. Aparte, era un gran trabajador del fútbol, y una gran persona.
¿Es cierto que Antonio López era el estratega? No, López era un gran ayudante, complementaban muy bien con el Vasco. López era un hombre de una gran energía, en cambio Azkargorta era un tipo más tranquilo, que decía las cosas de otra manera. Los dos trabajaron muy bien y consiguieron un logro.
¿Quién fue su amigo y qué momento fue el más emotivo de esa Selección Nacional? Todo el proceso fue hermoso desde el inicio, comenzamos entrenando sin ropa, pues nos la teníamos que traer y sin cobrar nada. Luego terminamos cobrando muy bien, buenos premios y hubo bastante ropa. Los amigos fueron varios: Trucco, Melgar, Etcheverry, Peña, todos buena gente, excelentes compañeros, se formó un lindo grupo.
¿Por qué no se siguió el proceso como Ecuador? Porque no se trabaja en divisiones menores como se debería. No se da continuidad a un trabajo de las juveniles. Los torneos de esas categorías no son competitivos que deberían ser, para que el jugador crezca desde chico y se forme como se debe.
¿Esa es la diferencia con los otros países? Argentina y Brasil sacan mucha ventaja y todo país que trabaja seriamente como lo hacen ellos, seguro que tendrán las mejores selecciones en el futuro, porque el porvernir del fútbol está ahí, en formar a los atletas.
Como técnico, ¿quiénes son su espejo? Me gustan varios, sigo mucho a Bielsa, para mí tiene cosas de Menotti y Bilardo, y es un gran motivador. Seguía al Barcelona de Johan Cruyff, Arrigo Sachi en el Milán. Me gustaba la forma de trabajar de Azkargorta, que entrenaba lo anímico.
¿Qué tipo de técnico es usted?, es más motivador, teórico o bastante dinámico. Uno trata de ser lo más completo posible, de hablar bien al jugador, tratar de darle confianza y que no sienta la presión, darle una buena manera de manejar el equipo. Esto no es fácil, pero la experiencia te ayuda bastante.
¿Cómo quisiera que jueguen los equipos que dirige? En este momento me gusta como juega el Chelsea, que es bien ordenado defensivamente y ataca mucho, siempre busca el arco rival. Me gustó en la primera parte del año el Barcelona, pero luego se cayó. Uno siempre se refleja con los equipos que tiene cerca, por ejemplo cuando estaba Bielsa en Argentina me gustaba mucho su equipo, el estilo.
¿Por qué dijo que la altura es una ventaja para los clubes paceños? Porque yo lo viví como jugador; en The Strongest recuerdo que siempre los pasabamos por delante a los clubes cruceños. Ahora, sí estamos mejor en Blooming, con la confianza de sacar un buen resultado en La Paz.
¿No es abrir el paraguas antes de tiempo? No, porque digo que existe, historicamente siempre sacaron buenos resultados los equipos que juegan en La Paz.
¿Qué le gusta más, ser jugador o entrenador? Como técnico en Bolivia estoy hace cinco meses, hasta ahora me fue bien, ojalá que pueda repetir como técnico lo bien que me fue como jugador, conseguí dos torneos, un subcampeonato, cinco Copas Libertadores, la Selección y competir en un mundial.
¿Se siente realizado como persona? Tengo la mujer que quiero, los hijos que amo, la familia que deseo, me gustaría darles todo lo que mis hijos necesitan, apoyarlos en lo que emprendan, que mis hijos estén apoyados por mí, hasta que sean mayores de edad y tengan su futuro formado.
¿Quisiera que sus hijos sean futbolistas? Me gustaría, hay dos que les gusta mucho de los tres varones, y si no que sean buenos profesionales, pero que hagan lo que les agrade de la mejor manera.
¿Qué metas se trazó, estar mucho tiempo en Bolivia o volver a Argentina? Trabajar, buscar el mejor lugar donde se pueda dar la posibilidad de mostrar la labor de uno. Ahora estoy en Blooming y ha mejorado mucho, está jugando bastante bien, y eso es lo que uno pretende, trabajar en los equipos de la mejor manera. Quisiera clasificar a la Copa Libertadores con Blooming, y creo que estamos bien encaminados.
¿Con qué tipo de fútbol se encontró?, ¿con uno muy diferente a cuando usted estaba en actividad? Muy diferente en el sentido de que habían muchos equipos competitivos, muchos más jugadores y refuerzos de experiencia. No sé si la parte económica influye, pero parece que algunos jugadores que vienen al país no son de la categoría de algunos que venían más antes. Se siente la economía del país.
¿Antes se les cumplía en los pagos puntualmente? También se atrasaban, pero no tanto, terminaban cumpliendo. Por ahí el jugador ganaba más que ahora, en esa época se clasificaba a la Copa Libertadores y se hacían campañas buenas.
¿Había indisciplina? Siempre hubo eso, en todos lados, pero aquí en Bolivia se lo percibe demasiado, es una forma de vida, por ahí el jugador no tiene la educación que necesita y se excede. En algunas familias no le dan el apoyo necesario. Yo creo que es una cuestión de que la educación mejore, y que todo cambie.
En la Selección empezamos sin ropa de trabajo, y al final nos sobró todo.
Me gustan Bielsa y Sachi, y la forma de trabajo de Azkargorta.
Antes se atrasaban también en el pago de los sueldos, pero no tanto como sucede ahora.
Hoja de vida Fecha de nacimiento: 15-02-65. lugar: Rosario, es boliviano por naturalización. familia: Está casado con Grace, con quien tiene cuatro hijos: Nicole, Sebastián, Rodrigo y Gonzalo. trayectoria como dt: Como técnico dirigió las divisiones inferiores de Argentinos Juniors, luego fue el coordinador general, también estuvo en las reservas de la AFA, dirigió en el Nacional B a Argentinos Juniors y Huracán. Ahora está al mando de Blooming en el país. hito deportivo: Como jugador, clasificó al Mundial de Estados Unidos 1994, cuando lo dirigía Xabier Azkargorta.
Ping Pong
¿uno de sus sueños es dirigir a la Selección? No lo puedo negar, el sueño de todo técnico es ese, de dirigir a un equipo grande, o a su seleccionado nacional. Este camino del técnico es parecido para todos. Éste es mi segundo equipo que dirijo, y algún día pretendo llegar ahí.
¿le dolió la campaña de la Selección en las eliminatorias? Mucho, porque como toda la gente, a pesar de que nací en Argentina y volví, voy a tener siempre a Bolivia en mi corazón. Dejé todo lo que tenía a la Selección, ahora me duele cuando no gana, como a cualquier boliviano.
¿qué hay que hacer? Organizarse, tratar de hacer las cosas bien, de que los clubes apoyen a la Selección, tener un proyecto que vaya cumpliendo por etapas.
¿usted se siente más boliviano o más argentino? Yo tengo la suerte de tener dos patrias, soy argentino porque nací allá, pero lo mejor que viví fue aquí, defendí a muerte la Selección Boliviana, me siento tan boliviano como todos, porque siempre lo sentí así, y todo fue así. Estoy marcado por eso.