Alí pierde otro round frente al Parkinson La grave enfermedad del ex campeón mundial de boxeo empeora gradualmente. Su hija Laila sostuvo hace tres semanas que su padre casi ya no habla y que sus labios no se mueven.
En 1996, cuando el legendario campeón mundial de los pesos pesados Mohamed Alí recogió la antorcha olímpica en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, millones de personas vieron cómo el boxeador tembló y apenas pudo mantenerse en pie en un signo evidente del mal de Parkinson. Nueve años después la enfermedad se agravó más en el ex pugilista que ahora tiene 63 años.
La salud del monarca empeoró en octubre pasado. En 1984 le habían diagnosticado la enfermedad que, según declaró el médico Stanley Fanh, tenía como causa inmediata el boxeo.
Hace tres semanas, la hija de Alí, Laila Alí, reveló al diario Los ángeles Times que su progenitor esta cada vez más delicado.
Alí pelea los últimos rounds de un mal ante el que luchó durante los últimos 20 años de manera denodada.
El actor Michael J. Fox, la ex fiscal de Estados Unidos Janet Reno y el Papa Juan Pablo II, que murió este año, comparten este mal que también afecta a millones de personas en el mundo.
La gente que vive con el Parkinson sufre alteraciones en la función pulmonar, señala Juan Nader, especialista en Neurología del hospital Médico Sur de México DF, quien añade que ante la falta de movilidad de los músculos, el paciente no puede toser y esto impide que evacúe las secreciones que obstruyen los bronquios como flemas o mucosa.
Alí lucha, pero este mal "ha progresado notoriamente", dijo Laila a los periodistas.
"Las cosas empiezan a cambiar cuando la persona que sufre de esa enfermedad envejece. He notado varios cambios en mi padre, que están relacionados al Parkinson", agregó la también campeona mundial.
La boxeadora reconoció al diario que "es doloroso reconocerlo, porque me gustaría sentarme y conversar con él sobre cómo era cuando tenía mi edad, de sus triunfos y esas cosas, pero es algo que no puedo hacer, son conversaciones que no puedo compartir con él debido a este mal".
Laila, de 27 años, que tiene marca de 21-0 y 18 fueras de combate, en seis años de carrera, aseveró que su padre casi ya no habla, menos de boxeo, "porque le cuesta mucho conversar", y agrega que hay ocasiones en que cuando lo intenta, no se entiende lo que dice.
La boxeadora indica que su padre "sabe exactamente lo que está pasando a su alrededor y se siente como alguien que está atrapado en su cuerpo, pero él puede pensar; estoy segura que tiene cosas que decir, pero sus labios no se mueven".
Mohamed Alí trata de convivir con la enfermedad, hace un mes participó en la presentación de un Centro de Boxeo Internacional en Kentucky en homenaje a él, pero su salud cada vez se ve más mermada por el mal de Parkinson que va minando día a día su salud sin que que la campana pueda salvarlo. El gran campeón de ayer, ahora apenas puede caminar, los temblores aumentaron sin que el tratamiento pueda aminorar su dolor.
Alí recibió en 1999 un galardón que le acredita como uno de los mejores deportistas del siglo XX. Los ángeles, BBC, EFE, AFP Mundo.es y Marcas
Se coronó campeón mundial a sus 22 años
Cassius Clay o Mohamed Alí logró el título al vencer en 1964 a Sonny Liston, considerado en ese momento como el mejor de la época.
La leyenda de Mohamed Alí nació una noche del 25 de febrero de 1964. Hasta esa velada en Miami, Alí, conocido para entonces como Cassius Clay (un mes después adoptaría su nombre actual), sólo había ganado la medalla de oro en las JJOO de Roma 1960.
Durante cuatro años, Clay cosechó la fama de ser un pugilista extremadamente elegante y bien parecido, a la vez que engreído y bocazas. Nadie creyó en sus palabras cuando retó al campeón mundial de los pesos pesados Sonny Liston en 1964. Liston no sólo había logrado la corona al noquear en el primer asalto a Floyd Patterson, sino que también lo demolió en la revancha.
"No tengo una marca en mi cara, vencí a Sonny Liston y sólo tengo 22 años. Debo ser el más grande", dijo posteriormente Alí cuando derrotó a Liston.
En 1967 se negó a incorporarse al Ejército alegando ser musulmán. A Alí no le importó exponerse a un castigo de cinco años de prisión y $us 10 mil de multa. Acusado de desertor, las autoridades del boxeo declararon su título vacante. Regresó en 1970 y ganó dos peleas, pero perdió el combate por el título contra Joe Frazier en 1971.
Reapareció en 1974, venció a Frazier en enero y volvió a conquistar el título al noquear a George Foreman, en octubre.
Cuatro años más tarde, en febrero de 1978, perdió el título ante Leon Spinks. Sin embargo, en septiembre del mismo año consiguió recuperarlo al derrotarlo en Nueva Orleans. Retirado en 1979, volvió al año siguiente para retar a Larry Holmes perdiendo ante su contrincante.
Su técnica fue definida como "volar como una mariposa y picar como una abeja". wikipedia.com
Un desorden nervioso es la causa del mal
Medicina Los cuatro síntomas son el temblor en las manos, los brazos, la cara y las piernas. El mal de Parkinson es uno de los más complejos desórdenes neurológicos y sus causas siguen siendo un misterio para la medicina, de acuerdo con especialistas del Instituto Nacional de Desórdenes Neurológicos y Apoplejía. El padecimiento apunta a lo que se llama desórdenes del sistema motor.
Los cuatro síntomas principales son: temblor en manos, brazos, piernas, maxilares y cara.
Un estudio médico determinó en 1984 que Mohamed Alí tiene el Parkinson, enfermedad que además se expresa en la rigidez de las extremidades y el tronco, la lentitud en la movilidad y la inestabilidad en la postura o en la coordinación de movimientos.
Quienes sufren este mal encuentran alivio en la medicación durante unos años, pero poco después la vida de muchos de ellos se convierte en una pesadilla. Así que los científicos han tenido que volver al quirófano para acabar con su sufrimiento. La cirugía no cura, pero puede devolverles la autonomía y mejorar mucho su calidad de vida.
Esta dolencia tiene en común una alteración en un área del cerebro llamada ganglios basales. Allí existe un grupo de neuronas que están más excitadas de lo normal y originan la rigidez y los movimientos anormales. El tratamiento quirúrgico de esta enfermedad es posible precisamente por este exceso de actividad.
El Parkinson puede mejorarse destruyendo pequeñas zonas en el tálamo. Con datos de BBC