El cambio climático eleva progresivamente la temperatura de los ríos, lagos y océanos del planeta, lo que pone en peligro la supervivencia de sus peces, que ven cómo se reduce el oxígeno en el agua y se dificulta su reproducción, informó ayer el Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF).
"Un agua más caliente supone menos comida, menos crías y menos oxígeno para las poblaciones de peces de agua dulce y salada", según un informe publicado por el WWF una semana antes de que se celebre en Canadá una conferencia mundial sobre el tema. Según ese informe, el cambio climático es responsable de alteraciones en el ritmo y la cantidad de lluvias, así como en la temperatura y nivel de ríos y mares.
La responsable del WWF, Katherine Short, recordó que la temperatura media del planeta se ha incrementado 0,7 grados centígrados en el último siglo. El informe dice que el calentamiento progresivo del agua puede detener el crecimiento de la población de determinados peces, puesto que ralentiza su tasa reproductiva.
Algunos peces de aguas templadas, como el salmón y el esturión, no pueden reproducirse si las temperaturas invernales no bajan hasta un mínimo determinado. Short agregó que la cantidad de oxígeno disuelto en el agua se reduce, lo que dificulta que los peces de agua dulce puedan filtrarlo para respirar.
Otro efecto del calentamiento es que ciertos peces se ven obligados a dejar su hábitat en busca de temperaturas más frías, lo que deja a otras especies en dificultades para encontrar alimento.
En 1993, por ejemplo, un desplazamiento de peces hacia las profundidades del Golfo de Alaska en busca de zonas más frescas hizo que unas 120.000 aves marinas murieran de hambre al no ser capaces de sumergirse lo suficiente para llegar hasta donde se realojaron los ejemplares de los que se alimentaban. Ginebra, EFE