Este fin de semana, en un discurso de seis horas, el presidente cubano Fidel Castro convocó a sus conciudadanos a salvar la Revolución combatiendo la corrupción que reina en los diferentes sectores de la economía.
“Este país puede autodestruirse a sí mismo, esta revolución puede autodestruirse”, confesó el mandatario cubano ante un auditorio de jóvenes estudiantes y profesores en la Universidad de La Habana.
Castro arremetió contra las ilegalidades que se cometen a partir de los “elementos de mercado” que se aplicaron para salir de la crisis provocada por la desaparición de la Unión Soviética.
“La batalla contra estas desviaciones es de vida o muerte, de ¡Patria o Muerte!”, expresó Fidel Castro para explicar lo crucial de esta batalla, en la que invocó a los jóvenes para que participen como una fuerza decisiva.
El presidente cubano habló de “los nuevos ricos” y los ligó a los trabajadores por cuenta propia, taxistas, intermediarios y restaurantes privados, sobre los cuales insinuó que podrían ser prohibidos en breve.
Este tipo de desvío son apenas la base de la pirámide de corrupción que hay en Cuba, en la cúspide hay miles de funcionarios que viven como “nuevos ricos”, dijo Castro. BBC Mundo