La humareda es la mejor arma que encontró la gente para combatir a los mosquitos en Santa Cruz. Por ello, quema trapos, basura, cartones y enciende espirales para producir humo. Y para la noche empezó a utilizar mosquiteros, pues el zumbido de los insectos perjudica su descanso.
“No se puede comer, dormir, ni siquiera descansar durante el día porque los mosquitos se meten hasta en la boca”, dijo Rosa María Moreno, del barrio Magisterio.
“Nosotros quemamos jeans porque produce más humareda, no podemos estar comprando espirales porque cuesta Bs 1, y eso son cinco panes menos para los muchachos”, indicó Ademar Rodríguez, del barrio Oriental.
La misma situación viven otras zonas inclusive del centro de la capital oriental, donde el nivel de infestación llegó a 41,94 (cuando el regular es cinco).
Ante esa emergencia, la zona del Parque Arenal fue fumigada ayer porque la laguna es un potencial criadero. Según el jefe del Programa de Dengue del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Miguel Herrera, la proliferación de mosquitos se adelantó porque las lluvias también se anticiparon. Por eso, dijo, la campaña de fumigación también se inició con anterioridad.
Esa oficina recibió varias solicitudes en ese sentido durante los últimos días. Las zonas a fumigar serán determinadas en base a un estudio de incidencia.
El jefe del Programa sostuvo que en lo que va del año se registraron 1.161 casos sospechosos de dengue, pero que sólo 396 fueron confirmados. El Nuevo Día