Está claro que la aplicación de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIFs) —anteriormente NICs— no serán adoptadas en su integridad en el país para su aplicación obligatoria, por lo menos en el mediano plazo. Actualmente estas normas se aplican únicamente en aquellos temas en los cuales no existe normatividad nacional.
Justamente el tema al que hace referencia el epígrafe de este artículo se refiere a una norma nacional, la cual no está contemplada en las normas internacionales. El Ajuste por Inflación es una práctica que se efectúa en el país para corregir los cambios en el nivel general de precios y así presentar estados financieros en moneda constante.
Esta práctica sin embargo ha venido utilizando desde su origen el índice de devaluación, en lugar del índice de inflación. Esto en virtud a que hace algunos años el índice de inflación —Índice de Precios al Consumidor— no era un indicador confiable. Al aplicarse el índice de devaluación —variación del tipo de cambio— lo que se ha hecho es distorsionar el concepto de este ajuste, por cuanto no se ha hecho otra cosa que “dolarizar” la mayoría de los activos y pasivos que conforman un Balance General. Para los críticos aclaro que esta simple explicación, si bien va en desmedro de los tecnicismos de la profesión contable, estoy seguro que cumple su objetivo con los lectores no-contables.
Ahora bien. En la medida que sigamos utilizando el índice de devaluación en el Ajuste por Inflación, se darán otras aberraciones como las que presentan ahora los Estados Financieros en general. Me explico. Como no había sucedido anteriormente, la cotización del dólar con relación al boliviano ha disminuido en la presente gestión. El tipo de cambio había cerrado a diciembre del pasado año en Bs 8,04, el tipo de cambio actual es de Bs 8,00 y se espera que continué bajando hasta fin de año. Esta apreciación del boliviano frente al dólar ha ocasionado que los saldos de algunas cuentas de resultados se sobregiren —saldos negativos—. Incluso en algunas entidades se han dado casos de sobregiros en cuentas del patrimonio, lo cual es inaceptable.
Para no seguir utilizando un índice de corrección no adecuado —por decir lo menos— y evitar la exposición de saldos negativos en la información financiera de las empresas, correspondería se adopte una de las siguientes alternativas: se deje sin efecto a partir de enero del año 2006 el pronunciamiento contable nacional que norma la aplicación del Ajuste por Inflación, hasta que se tome la determinación de adoptar íntegramente las NIIFs en nuestro país, cuya decisión corresponde al Colegio de Auditores de Bolivia.
La otra alternativa consiste en modificar la actual práctica, utilizando el índice de la UFV (Unidad de Fomento a la Vivienda), cuya base es el IPC, en lugar del Índice de Devaluación. Esta modificación no requiere que el Colegio de Auditores de Bolivia cambie sus actuales normas, bastará que las entidades tomen la determinación de hacerlo. En el caso de las entidades reguladas, especialmente las entidades financieras, corresponderá que los reguladores instruyan el cambio de práctica modificando sus Manuales de Cuentas.
*Carlos Benavides G. es financista y profesor universitario.
¿Guerra sucia?
Todo honrado ciudadano estará de acuerdo en que la guerra sucia en la propaganda electoral es una mala práctica. La Corte Electoral, en ejercicio de su obligación de vigilancia sobre la limpieza y dignidad el proceso, tuvo que retirar algunos anuncios televisivos que juzgó inadecuados.
Vacuna contra el cáncer
El cáncer de cuello uterino, que casualmente es aquel de mayor prevalencia en la mujer boliviana y además es el de origen ginecológico que a más mujeres mata en nuestro país y en varias naciones en vías de desarrollo
Bolivia y el conflicto Perú - Chile
En círculos parlamentarios y gubernamentales del país hay entusiasmo para que el problema de la plataforma marítima entre Perú y Chile, se convierta en "trilateral". Esa iniciativa de indudable intención patriótica es, sin embargo, la más desaconsejable.
El federalismo: ¿una opción?
Desde el inicio del siglo 21, Bolivia ha registrado un notable cambio de la mentalidad ciudadana basada en los principios de la autodeterminación, la inclusión social y la lucha constante por los derechos y la autodeterminación de los pueblos.
Ediciones Anteriores
Publicidad
Encuesta del día
Posponer redistribución para los próximos comicios
Elecciones en diciembre, incluyendo la redistribución