MAS y el MIP van por cambios radicales a la política de la coca Podemos relanzará el Plan Dignidad, UN actualizará la Ley 1008, el MNR revisará el cato de coca y NFR respetará cultivos tradicionales.
La coca ocupa ahora el centro del debate electoral entre los candidatos a la presidencia y vicepresidencia de la República. En la foto, cultivos en los Yungas.
El MAS y El MIP presentan los planes más radicales, y que apuntan a imprimir cambios a la política de la coca, frente a los planteamientos de Podemos, Unidad Nacional, MNR y NFR, que son más conservadores.
El MAS, a través de los candidatos Evo Morales, Leonilda Zurita, David Herrada y la asesora Silvia Rivera, sugirió legalizar la coca del Chapare.
Los dos primeros pasos de esa medida son la eventual autorización para el cultivo de 3.200 hectáreas de coca, como lo establece un decreto que surgió de un acuerdo con el gobierno de Carlos Mesa, y la realización del estudio de mercado de la coca. Evo Morales se comprometió a abrir el del trópico de Cochabamba.
Luego, lo siguiente será aprobar una ley interpretativa del artículo 10 de la Ley 1008, referida a las zonas excedentarias y de transición, emitir una reglamentación para dar paso a la legalización a fin de evitar que el producto se venda al narcotráfico. Un plan de mercadeo con garantía y participación de las mancomunidades municipales daría paso a la circulación de la coca en el mercado legal. La despenalización de la coca a nivel internacional también es parte del plan.
En la misma línea, el MIP quiere aplicar la justicia comunitaria para los narcotraficantes. Felipe Quispe anunció que fomentará las plantaciones de coca en la zona tradicional, porque considera que “es vida, educación y salud”.
Respecto a la coca del Chapare, el dirigente indígena puso en duda el destino que se da a ese producto. El “cambio negativo” a la política de la coca significaría una serie de perjuicios para el país, según adelantó el viernes de la semana pasada el embajador de Estados Unidos, David Greenlee.
En Bolivia había a junio del 2005 unas 27.700 hectáreas, de las cuales 10.100 están en el Chapare, 17.300 en los Yungas de La Paz y 300 en Apolo (norte de La Paz). La Ley 1008 sólo permite el cultivo de 12.00 hectáreas de coca.
La propuesta de Podemos apunta al relanzamiento del Plan Dignidad, estrategia antidroga que fue ejecutada en el período constitucional 1998-2002. Este plan permitió disminuir de 38 hectáreas a poco menos de 5.000. El plan de Quiroga propone “cero drogas”, hacer énfasis en el tema de la prevención, interdicción y erradicación.
El UN de Samuel Doria Medina plantea revisar la Ley 1008 y efectuar un control estricto al ingreso de precursores. El plan antidrogas respetará las plantaciones de coca tradicional.
Similares planteamientos fueron formulados por los candidatos a la vicepresidencia del MNR, Guillermo Bedregal, y de NFR, Gonzalo Quiroga, con una serie de matices. El primero, por ejemplo, sugiere revisar el cato de coca acordado durante el gobierno del mandatario Carlos Mesa. El segundo aplicará su estrategia antidroga en el ámbito del respeto al Estado de Derecho y de la Constitución. Ambas tiendas políticas son partidarias de respetar el cultivo tradicional de la hoja verde y erradicar la coca excedentaria.