Cero tolerancia con el narcotráfico y dar paso al endurecimiento de la Ley 1008. Esa es la propuesta antidroga que propone Unidad Nacional, de Samuel Doria Medina.
“Se va a trabajar con los organismos de lucha contra el narcotráfico dándoles el mayor apoyo. Se va a hacer un mayor control real y efectivo de todo lo que son precursores. Si pisamos coca con agua no vamos a sacar más que mate. Los precursores están entrando del exterior y aquí hay complicidad con los gobiernos de turno, ¿por qué existe tantos precursores en el país?”.
El especialista del UN en temas de lucha contra el narcotráfico, Arturo Murillo, señaló que la Ley 1008 sirvió a unos y no a otros. “No sirvió para los poderosos ni para los peces gordos. Las cárceles están para los pobres. Necesitamos endurecerla más, es obsoleta”.
Para UN no es posible hablar de coca cero porque Bolivia es un país consumidor, además porque se declara respetuoso de la coca tradicional. Respecto a la erradicación, Murillo se mostró partidario de realizar primero el estudio del mercado legal de la coca y en función a los resultados se verá la posibilidad de reducir o aumentar la producción de la hoja verde.
La Ley 1008 establece como tope el cultivo de 12 mil hectáreas de coca destinadas para usos tradicionales (ritos religiosos, uso cultural y medicinal). En Los Yungas de La Paz y en la región del trópico de Cochabamba, hay 27.700 hectáreas de coca. Educación y prevención es un tema vital, para los seguidores de Doria Medina. “Vamos a trabajar fuerte en eso de la mano de los ministerios de Educación y Salud”. De acuerdo a un informe de UN, en los últimos años, el consumo de drogas aumentó en el país en más del 500 por ciento.
Respecto al relacionamiento con la comunidad internacional, UN dará prioridad al diálogo con Estados Unidos y Brasil. La misma metodología será aplicada con los productores de coca.