El futuro del diputado brasileño José Dirceu quedó pendiente de la decisión de un juez enfermo, después de que el Tribunal Supremo no llegó ayer a un veredicto sobre si debe proseguir o no el juicio que se le sigue en el Congreso por corrupción.
Dirceu, ministro de la Presidencia hasta junio pasado y el hombre más cercano al presidente Luiz Inacio Lula da Silva en los últimos 15 años, está acusado de tejer una red de corruptelas usada por el Partido de los Trabajadores (PT) para sobornar parlamentarios y lograr apoyo para el gobierno en el Congreso.
El ex ministro niega todas las acusaciones, que le pueden costar su escaño de diputado, y apeló al Supremo para que el juicio abierto en la Cámara de Diputados sea anulado por “vicios procesales”, pero el máximo tribunal no pudo decidir ayer.
Cinco de los magistrados votaron en favor del recurso presentado por Dirceu y otros cinco lo hicieron en contra, pero en la sesión no participó el juez Sepúlveda Pertence, ausente por enfermedad y de quien depende ahora la decisión final. No se sabe cuándo se reintegrará el magistrado a sus funciones. Brasilia, EFE